¿aniversario de la crisis?

 

Mi duda, y de ahí la pregunta del titular, está en que me cuesta creer que la crisis haya concluido. Y la celebración de un aniversario requiere que aquello que vamos a conmemorar tiene que haberse completado. Uno celebra un cumpleaños porque el nacimiento se produjo y celebra un triunfo deportivo porque el partido terminó con victoria y celebra los trienios laborales (eso tan nuestro y que se llevaba antes) porque cumple años en el trabajo. Y como no tengo la certeza de que la crisis haya terminado, no creo que podamos celebrar el aniversario de la misma.

El jueves pasado acudí a un seminario organizado por la Fundación Alternativas sobre la Estabilización de la Zona Euro, en el que intervenían personas de alto nivel político y académico, y, de una u otra forma, detrás de las palabras de todos los intervinientes estaba la duda de si la crisis había terminado, incluso de las del ministro de Economía, Industria y Competitividad Luis de Guindos. Y la duda surge porque los niveles de bienestar no son los mismos de cuando algunos sugieren que empezó la crisis. Tan es así que la mayoría de los participantes hizo referencia a que la Comisión de la Unión Europea (UE) ha incorporado una serie de indicadores sobre aspectos de naturaleza social para analizar el grado de convergencia de los países miembros, para no basar el análisis de progreso solo en aspectos cuantitativos de orden económico, el PIB (Producto Interior Bruto), el nivel de deuda o el de déficit público. Y las conclusiones, utilizando algunos de esos indicadores, por lo que a España concierne, no son nada halagüeñas.

% de personas en riesgo de pobreza sobre el total. Eurostat 2017

% de personas en riesgo de pobreza sobre el total. Eurostat 2017

Perdón por el despiste, estábamos hablando de aniversarios y, lógicamente, todo el mundo se traslada a 2008 y piensa en Lehman Brothers, pero yo me refiero a 1998 y a Long Term Capital Management (LTCM). Ya ven, justo 10 años antes. El gran estallido se produjo en 2008, pero la crisis comenzó en ese momento, con la quiebra del muy famoso fondo creado por John Meriwether y que contaba con la presencia de los premios Nobel de Economía de 1997, Scholes y Merton. Bueno, realmente los premios que concede el Banco Central de Suecia y que se equiparan con los Nobel. Un fondo que operaba con unos recursos propios de 1.000 millones de dólares, pero tenía una deuda de 100.000 millones de dólares. Eso que los “expertos” llaman apalancamiento. Cuando hablen de lo que deben, no digan que tienen deudas, digan que están apalancados. La verdad es que, a pesar de los muchos años de estar relacionado con el mundo financiero, al oír el termino apalancamiento no puedo dejar de pensar en las palancas o palanquetas, seguro que me entienden. Por cierto, no dejen de leer este relato de 2007, poco antes de la debacle, sobre el LTCM y 1998.

Y aquello concluyó de la manera esperable, el diagnosticador de la “exuberancia irracional” pertrechó de los apoyos necesarios a los gestores del LTCM para que “eso” pasara a mejor vida sin dejar señales significativas, inicialmente, en el sistema. Pero las maneras, los métodos y la irracionalidad dieron al traste con el sistema en 2008. Y esta vez no se pudo escamotear al gran público. La avaricia es la avaricia y ya sabemos que rompe el saco. Llevábamos tiempo instalados en la rebaja de impuestos, en la reducción de los servicios sociales, cualquiera que fuese el nivel de desarrollo de las distintas economías, y la insolidaridad de la comunidad se había instalado en las sociedades occidentales, en términos generales, siempre hay excepciones. Nos habíamos dejado de preocupar y ocupar en cuestiones de educación y formación. El vertiginoso aumento de la esperanza de vida y la constante caída de la natalidad estaban envejeciendo nuestras sociedades y poniendo en serias dificultades financieras a los sistemas de previsión. Pero todo era Jauja o, al menos, eso parecía. Hasta se hizo célebre una especie de nuevo paradigma político, “bajar impuestos era de izquierdas”.

% de abandono escolar y de la formación. Eurostat 2017

% de abandono escolar y de la formación. Eurostat 2017

Insisto, a pesar de todo lo que sabemos de hace 10 años ya, la cosa empezó hace 20 años ya. ¡Cómo pasa el tiempo, y el país con estos pelos!

Y como no escarmentamos, pues nos podemos ver abocados a nuevas situaciones asimétricas, como gustan nombrar a estos descalabros, de manera eufemística, los expertos del apalancamiento. Y es por lo que conviene hacer una pausa, difícil en estos tiempos tan frenéticos, de cambios tan inesperados y de alta velocidad, y mirar en derredor para ver que está pasando, de verdad, y atisbar si lo que estamos haciendo, porque lo hacemos entre todos, es lo correcto. Les citaré dos cuestiones, aparentemente sin relación entre sí, pero que nos sitúan en dónde nos encontramos.

Estos días pasados hemos asistido al muy celebrado éxito de valoración del Bitcoin, que ha llegado a alcanzar los 11.000 dólares de valor por unidad. Vaya reservas, ¿de qué?, deben de manejar los regidores y custodios del Bitcoin para que valga esa barbaridad. Aquí les dejo el enlace a una web en la que explican que es Bitcoin y aquí la página de Bitcoin. Y aquí les voy a dejar un enlace a un artículo de La Vanguardia, del domingo 3 de diciembre en el que analiza la posible burbuja alrededor del Bitcoin y otras burbujas habidas a lo largo de la historia. Burbujas en las que caemos con facilidad y que suelen tener graves consecuencias para los ciudadanos.

También en días pasados hemos asistido a un mínimo y ligero debate con motivo de la tramitación parlamentaria de la Iniciativa Legislativa Popular sobre la puesta en marcha de una Renta Mínima, promovida por los sindicatos UGT y CCOO. Debate motivado por las advertencias lanzadas por el presidente de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, con motivo de su comparecencia en el Congreso de los Diputados, en la que ha advertido que dicha renta aumentará el déficit público porque, lógicamente, aumentará el gasto público, para nada ha hablado de la posibilidad de aumentar la recaudación. El presidente de la Autoridad Independiente, que sigue el discurso de quién depende, solo advierte de riesgos y maneja una amplia horquilla de gasto de entre 6.000 y 15.000 millones de euros anuales, aquí les dejo el documento presentado. Pero se olvida de que el pasado 24 de octubre el Parlamento Europeo ha aprobado una resolución por la que pide la puesta en marcha de una renta mínima para luchar contra la pobreza que, como hemos visto más arriba, está instalada firmemente en nuestro país.

Enredados con la burbuja del Bitcoin, que provocará ruinas y luego algunos pedirán la ayuda del estado, estamos perdiendo de vista la burbuja de la pobreza para la que no sabemos si hay estado que la resuelva porque esta sí que nos afecta a todos. ¿Por qué no existe un auténtico debate en la sociedad sobre cómo resolver la pobreza que aumenta silenciosamente día tras día a causa de la desigualdad creciente? Mientras que algunos sigan vendiendo humo y caridad y haya quién les compre el discurso sobre este asunto no lograremos resolver un problema que se vuelve más acuciante cada día que pasa. Aún no hay aniversario que celebrar.

Escrito por Pedro Luis Egea Vega

Pedro Luis Egea Vega

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