desigualdad

 

Si de verdad queremos remontar la situación del país y contribuir a su desarrollo, uno de los asuntos prioritarios es abordar la desigualdad en la que estamos detenidos y que lamentablemente es creciente, lo que contribuye al estancamiento y, de seguir así, a que nos alejemos aún más del círculo virtuoso del que nos hablaron Acemoglu y Robinson. Y para saber, de verdad, donde nos encontramos, debemos compararnos con la situación en que se encuentran otros países de nuestro espacio económico, más allá de las fronteras de la Unión Europea.

Para medir la desigualdad vamos a utilizar la información que nos proporciona la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD por sus siglas en inglés) Esta organización publica un cuadro múltiple sobre desigualdad y pobreza en los países miembros, que se basa en el índice de referencia, generalmente aceptado, para medir la desigualdad, que es el coeficiente de Gini, y que debemos al estadístico italiano Corrado Gini. Dicho coeficiente, que varía entre 0 y 1, mide la diferencia que existe entre el área de la perfecta distribución de los ingresos y el área de la distribución real de los mismos. Si alcanza valor 1 estamos ante la perfecta desigualdad y si su valor es 0 estamos ante la perfecta igualdad. Aquí pueden consultar más información sobre el coeficiente de Gini.

Por tanto, ya sabemos que cuando el valor del coeficiente de Gini es más próximo a 0 hay una mayor igualdad en la distribución de los ingresos y cuanto más se aproxime a 1 hay más desigualdad entre los mismos. Pues bien, la propia OECD, al comienzo de la información que pueden ver más abajo, afirma que el dato promedio de 2014 de los países miembros, 0,318, es el más alto desde mediados los años 80 del siglo pasado, que es desde cuando disponen de registros, lo que significa que la desigualdad ha ido en aumento. No nos encontramos en un mundo más justo, vivimos en un mundo más desigual y enseguida lo van a ver.

Gracias a las herramientas que facilita la OECD es posible ver el cuadro en esta página y navegar a través de él, con toda comodidad. Si pulsan en uno de los botones inferiores del gráfico se ampliará el mismo hasta ocupar toda la pantalla de su monitor. También pueden ver el mapa correspondiente, así como la evolución de las magnitudes de las que se ofrecen datos. Estas magnitudes son: Coeficiente de Gini, Pobreza relativa y Pobreza por tramos de edad. Todos los datos seguidos de asterisco corresponden a 2013. Por pobreza relativa se entiende el porcentaje de población que tiene una renta menor al 50% de la renta media de su país, después de impuestos y transferencias, ajustado por la diferencia en el tamaño del hogar. Y la Pobreza por tramos de edad es el porcentaje de población de ese tramo de edad que vive en un hogar con una renta menor al 50% de la renta media del país.

Son muchas las conclusiones que se pueden extraer de esos datos. En un mundo tan cambiante, datos de 2013 tienen un cierto desfase, pero para aproximarnos al lugar en el que nos encontramos son suficientes. Por otra parte, la ventaja de trabajar con datos de un organismo internacional es que la metodología es la misma para todos los países y ello nos asegura la comparabilidad. A continuación del cuadro pueden leer las conclusiones a las que he llegado:

– De los 36 países nos encontramos entre los diez primeros con el coeficiente de Gini más elevado, más desigual, y con el nivel de pobreza relativa más alto.

– Como dicen los expertos la pobreza tiene cara de niño en España, ocupamos el tercer lugar de pobreza en los menores de 17 años. Los mecanismos de protección a la infancia y la adolescencia no han funcionado, quizá sea una más, entre otras, de las razones de nuestra baja natalidad y población menguante.

– Sorprende el dato de pobreza relativa de la población entre 18 y 65 años pues nos lleva a ocupar el primer puesto de la clasificación con el mayor nivel de pobreza relativa en este amplio tramo de edad y en el que se sitúa la población en edad de trabajar.

– En contrapartida somos uno de los países, el 9º por la cola, con menor pobreza relativa en los mayores de 65 años. En España el nivel de pobreza relativa en los mayores es significativamente bajo, lo que habla bien de cómo se ha defendido a estos con relación a la situación media de la sociedad española.

– En España en 2006 el 20% de la población con mayores ingresos percibía 5,4 veces lo que percibía el 20% de la población con menores ingresos, todo ello después de impuestos y transferencias. Ese valor fue de 6,7 veces en 2013, la brecha se había ampliado significativamente. Esto es fruto de la confluencia de dos factores, el primero es la reducción del gasto social y el segundo es la famosa depreciación salarial que se ha producido de manera desigual en el país. Nada que ver con países como Austria, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Holanda, Noruega o Suecia en los que ese multiplicador está en niveles de 4 veces. Aunque lejos de EEUU con un nivel cercano a 9 veces o México y Chile donde el valor supera las 10 veces.

Por último, veamos la evolución del coeficiente de Gini en España, en comparación con los de los países de la Unión Europea desde 2004 hasta 2013, también facilitado por la OECD:

Evolución del coeficiente de Gini en los países de la Unión Europea entre 2004 y 2013, la línea en rojo corresponde a España. Fuente: OECD

Evolución del coeficiente de Gini en los países de la Unión Europea entre 2004 y 2013, la línea en rojo corresponde a España. Fuente: OECD

La crisis, de la que nadie quería hablar por lo que significó y significa, rompió un camino de reducción de la desigualdad que, a buen seguro, va a ser muy difícil recuperar si no se toman medidas al respecto.

Escrito por Pedro Luis Egea Vega

Pedro Luis Egea Vega

2 comentarios en “desigualdad

  1. Angelines Herrero

    Un artículo muy ilustrativo y me ha sorprendido los tramos de población con más pobreza en España

     
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