esperpento y mercado

 

Hace varios meses les hablaba, en menos popular y sin prisa, de la situación por la que atravesaban dos sociedades significativas del mundo empresarial español. El Banco Popular y el Grupo PRISA. En sus respectivos ámbitos habían sido, repito fueron, un referente para el resto de su sector e incluso para el mundo empresarial en su conjunto. El primero, que llego a ser uno de los bancos más rentables del mundo, hoy está desaparecido. Y el segundo, tambaleándose, a pesar de ser el grupo de medios de comunicación de mayor influencia en el área de habla hispana. Sí, incluye varias lenguas, esa también, pero no se me despisten que diría cierto humorista.

El Grupo PRISA engloba, básicamente, dos medios de comunicación, la Cadena SER y el diario EL PAÍS, que continúan siendo líderes de audiencia y que son referentes de opinión para muchos ciudadanos españoles. Si bien hay que reconocer que sus niveles de seguimiento hace tiempo que llevan cayendo de manera continuada. Lo que en un tiempo fue un ejemplo de buen hacer profesional, desde hace varios años se convirtió en un espejo de una mala gestión empresarial y eso que cuenta con el ejecutivo mejor pagado de las empresas que componían el famoso grupo del Ibex35®. Porque hubo un tiempo en que PRISA, que cotiza en bolsa, formaba parte del selecto índice. Pero aquello acabó hace tiempo. Ser periodista, a pesar de los másteres, no asegura el triunfo. Los empresarios se forman, pero no suelen hacerse.

En el siguiente cuadro pueden ver la evolución de la cotización bursátil de PRISA desde su salida al mercado en el año 2000 hasta la actualidad,

Normalmente la cotización de un valor guarda relación con el resultado obtenido por la gestión de sus directivos. Digo normalmente porque en el mercado español, en el que hay de casi todo, pero brilla por la ausencia de competencia, una empresa puede proponer una ampliación del capital social por importe de 450 millones de euros, para unos párrafos más adelante proponer una reducción de esa aportación a un 10% de su valor. Que es lo que figura en el hecho relevante remitido por PRISA a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), para cuya lectura hace falta mucha paciencia. Hecho relevante, fechado un sábado por la tarde sobre algo que se acordó un viernes, en el que se anuncian sucesivas reducciones de capital y compensación de pérdidas de ejercicios anteriores y posteriores ampliaciones. Y que todas ellas quedan en suspenso hasta que la totalidad de los acreedores o una parte de los mismos (sin especificar cuál) acepten el plan de refinanciación que se les va a plantear. Vamos, que acordamos hacer algo por si alcanzamos un acuerdo con no sabemos quién ni por cuánto.

La falta de un auténtico mercado, la carencia de un eficiente organismo regulador y la ausencia de medios expertos y críticos con la falta de información y transparencia dan lugar a que se pueda cometer casi cualquier tropelía. La CNMV ya nos demostró antes del verano, por acudir al último de sus silencios, su futilidad al mirar para otro lado en el asunto del Banco Popular. Los medios, incluidos los económicos, tratan con una cierta reverencia lo relativo al grupo de comunicación. Y, al parecer, todo sometido al control del gobierno, muy interesado en disponer de un brazo comunicativo más para defender su política. Cabe hacerse una pregunta, entre afines ideológicamente, controlados administrativamente y necesitados económicamente ¿con cuántos medios cuenta el actual ejecutivo?, ¿está el interés gubernamental por encima del de los accionistas?

Pero hay algo que llama la atención en el Balance del Grupo PISA, cerrado a 31 de agosto de 2017, y publicado en su página web, por comparación con el Balance cerrado a 30 de junio de 2017, remitido el 28 de julio de 2017 a la CNMV, hace menos de 2 meses. En el referido a 30 de junio las pérdidas de los 6 meses del ejercicio eran de 17,7 millones de euros, en el cerrado a 31 de agosto las pérdidas de 8 meses ascendían a 107,5 millones de euros. Es decir, en 2 meses se han perdido 90 millones de euros, ¿no les parecen muchas pérdidas para 2 meses?, ¿o las pérdidas reflejadas a 30 de junio no eran las que realmente se habían producido hasta el momento? Conviene recordar, a estos efectos, que los estados financieros intermedios también son revisados, aunque no auditados, por los auditores de cuentas de las sociedades. A este ritmo va a ser difícil, muy difícil, creer en un informe de auditoría. Y no es de recibo la nota explicativa sobre parte de esa pérdida porque se ampara en una operación que dicen haber aceptado el 13 de julio, es decir, antes de la formulación de los estados financieros intermedios. A pesar de ello, las pérdidas en PRISA continúan, a un ritmo superior al de los primeros 6 meses. ¿De verdad se puede hablar de que es aplicable el criterio de empresa en funcionamiento?

Y esta historia, truculenta, como todas las que tiene que ver con las cuentas de empresas españolas en dificultades por graves errores en la gestión y otras andaduras, Pescanova, Popular, Martinsa, Gowex, Bankia, Caja de Cataluña, Abengoa, Caixa Galicia, Caja de Ahorros del Mediterráneo, etc., no podía termina sin el añadido de elementos propios del esperpento más puramente ibérico. No hay excepciones, máxime habiendo un académico por medio.

Dice el Consejo de Administración de PRISA que,

“Con la finalidad de alinear los intereses del Presidente Ejecutivo de Grupo Prisa con los de sus accionistas y en atención a su contribución al éxito del plan de recapitalización y estabilización financiera de la Sociedad, en virtud de este Plan, la Sociedad entregará de forma gratuita un determinado número de acciones ordinarias de la Sociedad al Presidente Ejecutivo…”

No olviden que el plan que se cita no está concluido y la declaración es sorprendente porque de ella se deduce que, alguna vez, no debieron estar alineados los mencionados intereses. Es decir, le van a pagar un complemento salarial en forma de 1.600.000 acciones de la sociedad por hacer su trabajo. Bueno, pensándolo bien, es lógico que le paguen más, porque con el sueldo que le han pagado hasta ahora ha llevado a la compañía a la situación en que se encuentra, a lo mejor pagándole más consigue remontar. Por cierto, ¿cuánto valdrán esas acciones cuándo pueda venderlas, si es que puede hacerlo algún día?

Si tenemos en cuenta que el valor nominal de las acciones de PRISA era a fecha del viernes 13 de 3 euros cada una de ellas y su valor en bolsa, al cierre del mercado ese mismo día, era de 3,44 euros la acción, ¿cuánto valdrán las acciones el lunes 16 sabiendo que van a reducir su valor nominal hasta 0,10 euros cada una? Publicar un hecho relevante de 42 páginas el sábado a las 17:30 horas, con lo que se propone en el mismo, ¿no justificaría que la CNMV suspendiera la cotización hasta media jornada del lunes 16?

Mientras sigamos haciendo oídos sordos a las reglas del mercado, mientras sigamos sin tomarnos en serio la responsabilidad que deberían demostrar los gestores de una sociedad para con sus accionistas y mientras los organismos reguladores se preocupen más por el diseño de su página web que por la adopción de medidas para defender a los inversores, no conseguiremos salir adelante. Este país tiene muchas cosas que reformar y modernizar, una de ellas es la forma en como tratamos la información financiera y aseguramos el funcionamiento de los mercados. Desde luego no se puede pedir transparencia a las pequeñas empresas y permitir los juegos que estamos viendo en aras de oscuros intereses, porque nos deberíamos hacer una pregunta ¿qué ventaja esperan obtener quiénes van a desembolsar 450 millones de euros, sabiendo que al día siguiente van a valer 45 millones?

Escrito por Pedro Luis Egea Vega

Pedro Luis Egea Vega

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