google no, frob sí

 

Esta es la entrada número 200 en este real de a ocho. Lo digo sin pretensión alguna, aunque debo reconocer que es gratificante haber llegado hasta aquí, es un simple dato para aquellos que gustan de las celebraciones. Y esto me ha empujado a ser un poco atrevido para comentar dos noticias habidas en los ámbitos económicos en los que estamos inmersos, España y, por extensión, Europa. Demostrativas ambas de lo poco que creen en el mercado los responsables políticos de ambos espacios.

De la historia de la SAREB (SOCIEDAD DE GESTIÓN DE ACTIVOS PROCEDENTES DE LA REESTRUCTURACIÓN BANCARIA, S.A.) sabemos más bien poco, lo único es que nos resulta muy costosa porque cada año aumentan las pérdidas que genera con su opaca actividad. Y el principal perjudicado por esas pérdidas es el FROB (FONDO DE REESTRUCTURACIÓN ORDENADA BANCARIA), el mismo que intervino para hacer desaparecer al Banco Popular al ponerlo en manos del Banco Santander. El FROB también es receptor de las consecuencias de los cambios de valor en el mercado de unos bancos con mayoría de capital público, Bankia y BMN. En definitiva, al FROB le han inyectado 3.000 millones de euros para que no luzca patrimonio neto negativo en sus cuentas, por aquello de que puede dar una mala imagen.

Lo curiosos del asunto es que el FROB ha indicado en la nota de prensa que no hay un aumento de los recursos del Estado o cosa parecida, simplemente es una conversión de deuda en Fondo patrimonial. Lo que significa que ha pasado de ser exigible a ser fondo ¿perdido? Una apuesta interesante, porque encima nos lo venden como algo positivo pues la deuda del FROB disminuye, cierto, pero la incertidumbre de los titulares reales del Fondo patrimonial, los ciudadanos de este país, aumenta.

Seguimos apostando por sostener lo insostenible, esperando que el paso del tiempo haga que se recuperen los valores de los activos tóxicos y se palíen las pérdidas. En el capítulo 5 del Informe sobre la crisis financiera y bancaria en España. 2008-2014, que recientemente ha publicado el Banco de España, se hace un balance de la crisis y, con datos hasta el 31-12-2015, se afirma que las ayudas otorgadas a las entidades financieras han sido de 60.600 millones de euros, de los que ¿se recuperarán una parte?

Informe sobre la crisis financiera y bancaria en España, 2008-2014. Banco de España

Informe sobre la crisis financiera y bancaria en España, 2008-2014. Banco de España

Mientras tanto nos enteramos que la Comisión de la Unión Europea (UE) ha decidido multar a GOOGLE con la módica cifra de 2.420 millones de euros por abuso de posición dominante y por perjudicar a los competidores en su servicio Google Shopping. Leído así asusta la cuestión porque se supone que los de GOOGLE han debido cometer una tropelía de un tamaño inmenso, gigantesco. España le regala 3.000 millones de euros al FROB para sostener el ladrillo bancario y la UE castiga a GOOGLE con 2.420 millones por poner en marcha nuevos negocios. Pero cuando te adentras en las tripas de lo ocurrido se da uno cuenta de la sinrazón de la multa. Yo tengo mi opinión sobre quién deberían ser los destinatarios de la multa, pero lo dejo para el final.

GOOGLE es un negocio que nace en septiembre de 1998, con la puesta en marcha de un motor de búsqueda en la red. Para los que empezamos a hacer pinitos en Internet a comienzos de siglo, GOOGLE era un elemento amigable por la simplicidad del diseño de su página principal y la posibilidad de dar de alta páginas web que descubrías en la red y alimentar así la base informativa del buscador. El éxito fue enorme y el aumento en su tráfico era de carácter exponencial, arrumbando a otros buscadores y llevando a la desaparición a otras compañías menos dinámicas. Salió a cotizar al mercado bursátil en agosto de 2004, a menos de 100 dólares la acción. Hoy en día tienen un valor de casi 1.000 dólares, y eso que las acciones de hoy son las resultantes de dividir por la mitad las originales.

Y cuando alguien tiene éxito provoca envidias. A mayor rapidez, más envidia. Y la UE la tiene tomada con GOOGLE, como en su momento la tomó con Microsoft. En este último caso se dejó llevar por la corriente mundial que atacaba a la compañía de Bill Gates, porque atacarla se puso de moda. La insensatez, la misma entonces que ahora.

GOOGLE, que ahora ha reorganizado su negocio y es una parte de lo que ha pasado a denominarse grupo ALPHABET (por lo de alfabeto), no tiene una concesión administrativa. Nadie le ha “autorizado” a buscar en Internet, es el fruto del desarrollo que llevaron a cabo 2 personas. GOOGLE no nace porque desapareciera un monopolio ni por la privatización de servicio público alguno. Es una creación privada, donde un grupo de inversores arriesgó su dinero para desarrollar la idea de unos visionarios que se dieron cuenta que lo que hacía AltaVista se podía mejorar con creces. Es una de esas empresas que nacen en EEUU porque hay grupos de inversión que apuestan por la creación, con mayor o menor éxito en la apuesta. Pero lo importante es que existen esos grupos de inversión. Háganse una pregunta ¿a qué país suelen ir los creadores?

Que GOOGLE tiene defectos, por supuesto; que han cometido errores, varios; que son muy exigentes con el personal, a pesar de las salas de descanso y otras facilidades y sofisticadas ventajas, más aparentes que reales, son conocidos por quemar a todo aquél que se atreve a trabajar allí; que han cedido a las presiones y han aceptado colaborar con la censura en ciertos países, totalmente cierto; que se escaquean en el pago de impuestos, dentro de la norma y tanto como las autoridades se lo permiten; que se promocionan a sí mismos ¿y quién no lo hace?, ¿alguien se ha parado a pensar que Google Shopping es un distribuidor?

Los grandes grupos de distribución minorista sitúan en los estantes o en las perchas de sus tiendas los productos que llamamos de marca blanca, es decir, los propios, con preferencia sobre los de otras marcas y, normalmente, si alguna marca quiere evitarlo tiene que pagar una compensación ¿por qué nadie les acusa de abuso de posición dominante? GOOGLE ha querido competir con AMAZON, que ¡oh casualidad!, lo primero que me muestra es su lector de libros electrónico, sin pudor alguno. Y a la comisaria de Competencia de la UE no le ha debido de gustar. Esperemos que esta comisaria no sea como aquella que ocultó la sociedad que tenía en Bahamas.

La opinión más sensata que he encontrado sobre todo este galimatías de la multa a GOOGLE es la que les acerco en este enlace. Porque lo que se pone de manifiesto es que el músculo empresarial europeo brilla por su timidez y ausencia de lo que significa estar a la vanguardia de las nuevas tecnologías. Llevamos años esperando al sistema de navegación Galileo, ¿cuántos más nos quedan?, ¿llegará alguna vez?, ¿por qué en vez de quejarnos de GOOGLE no creamos un competidor?, ¿dónde están esos arriesgados inversores europeos que apuestan por el desarrollo?

Menos multas a los demás y más impulso a la creación. Y si de poner multas se trata, para salir en los medios y hacerse famosos, que empiecen por los organismos reguladores que consienten actuaciones impropias y no alientan la competencia. No sigamos protegiendo a los iniciados. Porque, mientras tanto, seguimos invirtiendo en deuda pública de ciertos países, aunque sea con intereses negativos, porque son muchos los que no se fían de los proyectos empresariales europeos. Por cierto, los GOOGLE, AMAZON y otros similares crean empleo, algo que necesitamos aquí.

Un último ejemplo de la falta de transparencia que nos invade y que nubla cualquier atisbo de economía social de mercado es el referido a un préstamo a uno de los clubes de fútbol español en peor situación económica para pagar la deuda con Hacienda. Pero para el fútbol ruinoso sí hay asunción de riesgo, ya saben que si luego no sale bien lo resuelve el Estado, que para eso está.

Escrito por Pedro Luis Egea Vega

Pedro Luis Egea Vega

2 comentarios en “google no, frob sí

  1. Jacinto

    Muchas gracias por tus 200 artículos ya publicados y esperamos seguir leyendo otros 200 como mínimo.

     
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