la cuenta, por favor

 

Nos dice el Portal de la Transparencia del Gobierno de España que el Consejo de Ministros acordó, el 21 de octubre de 2016, remitir al Tribunal de Cuentas la Cuenta General del Estado del ejercicio 2015, que ha formado la Intervención General de la Administración General del Estado, según una resolución del 7 de noviembre, publicada en el Boletín Oficial del Estado del 18 de noviembre. Ya ven cuánta cuenta, cuánto general y cuanto Estado. Y lo mejor de todo ello, quizá lo peor, es que ni están todos los que deberían estar ni todos los que están son los que deberían de estar, que les gusta matizar a los auditores. Sigan leyendo y lo descubrirán.

Vayamos por partes. ¿Cómo definimos al Estado?, ¿qué, quién o quiénes forman parte de él? Porque en un país en el que, todos los días, oímos hablar de las carreteras del estado, por ejemplo, en vez de las carreteras españolas o de los ríos del estado, en vez de los ríos de España o españoles, deberíamos saber muy bien qué es o conforma el Estado y, al parecer, lo integran muchas cosas, tangibles e intangibles. He de confesarles que a mí la palabra estado me sobrecoge, por eso me imponen mucho eso de los ríos del Estado español o los puertos del Estado español. Les recuerdo que existe un organismo público que se llama Puertos del Estado y que, según dicen, es el encargado de ejecutar la política portuaria del gobierno sobre los 46 puertos de interés general que hay ¿en España, en el Estado?

Tribunal de Cuentas

Tribunal de Cuentas

Y no crean que esta pequeña disquisición sobre el Estado y sus componentes no tiene razón de ser, ¿forman parte del Estado las comunidades autónomas o los ayuntamientos o las ya olvidadas diputaciones? La respuesta debe ser compleja, parece que estuviéramos ante La Parrala, ¿recuerdan?, pues tampoco lo tienen claro en el ministerio de la contabilidad. Cuando le mandamos datos a la UE (Unión Europea) les hablamos de Administraciones Públicas en el que, al parecer, el Estado está compuesto por la Administración Central, la Administración Regional, la Administración Local y los Fondos de la Seguridad Social. Vamos, un lío. Porque cuando el Banco de España habla de la Deuda Pública, según el Protocolo de Déficit Excesivo, pasa lo mismo, nos habla de Administraciones Públicas, no del Estado.

Así que me quedo con las dudas, ¿qué es el Estado?, ¿quién lo compone?, sin resolver. Quizá porque la respuesta que me ofrece el Ministerio de Hacienda y Función Pública no me resulta convincente y pone de manifiesto que no tenemos claro si las comunidades autónomas, las diputaciones y los ayuntamientos forman parte del Estado. Son administraciones públicas, sí, pero ¿no son parte del Estado? Porque, si no son Estado, ¿cómo tratamos a los restantes puertos y que no forman el grupo de los 46?

Por todo esto es por lo que al hacer ciertos ejercicios conviene explicar con todo lujo de detalle que objeto tienen y que se pretende lograr con ellos. Definir la Cuenta General del Estado como la consolidación contable de empresas con fundaciones y con ministerios y con mutuas, etc., no tiene mucho sentido en mi opinión. Por cierto, que la Cuenta de la Administración General del Estado, que tiene 6.669 páginas (ni que hubiera sido escrita por el maligno) está elaborada con tanta habilidad que no vienen nominados los organismos, figuran los códigos de las partidas presupuestarias, sin subtotales, para que sea más difícil de localizar las diferencias entre lo presupuestado y lo ejecutado con el debido detalle, y además ya se había remitido al Tribunal de Cuentas en julio de 2016, ¿cuántas veces mandan la cuenta al Tribunal de Cuentas?

Ministerio de Hacienda y Función Pública

Ministerio de Hacienda y Función Pública

Se pretende hacer con lo que denominamos sector público, eso sí solo con aquel que está vinculado o controlado por la Administración General del Estado, un ejercicio de consolidación contable similar al que se hace en los grupos de sociedades mercantiles. Pero los mercantilistas, con experiencia y sensatez, ya nos advertían en el Código de Comercio, en su artículo 43, de las excepciones a la obligación de consolidar, porque la significación e importancia relativa es digna de consideración y deben evitarse los ejercicios sin valor o sentido alguno.

Porque ¿qué conclusión obtenemos si les digo que según la Cuenta General del Estado de 2015 el Patrimonio Neto es de -351.297.596.599,08 euros? Sí, como lo están leyendo, el Estado tiene un Patrimonio Neto negativo, muy negativo. Y, sobre todo, no se olviden de los 8 céntimos.

Pero es que ¿cómo se puede afirmar que el Patrimonio aportado o capital del Estado es de -188.511.100.144,23 euros? Nunca pensé que se podía aportar quitando. Resulta difícil de entender y mucho más de explicar.

Y ya que estamos con estos juegos, vamos a aprovechar una parte de los mismos para descubrir cuestiones de valor. Recuerdan que cuando nos hablan de la deuda pública nos informan que el total de la deuda del conjunto de las Administraciones Públicas a fin del ejercicio 2015, según el protocolo de déficit excesivo, era de 1.073.189 millones de euros. Pues bien, esa cifra tiene truco, porque en la misma no se incluyen una serie de partidas. Según la Cuenta General del Estado, la deuda de carácter financiero al finalizar 2015 era de 939.960 millones de euros y le añadimos la de las Comunidades Autónomas y la de las Corporaciones Locales tenemos una deuda de 1.237.634 millones de euros. Y si añadimos la deuda comercial y con acreedores diversos, así como la deuda de las restantes administraciones públicas no contempladas alcanzamos la cifra de una deuda total de 1.325.000.000.000 euros, aproximadamente, han leído bien, una deuda de cerca de un billón y medio de euros y sigue aumentando.

Si tenemos en cuenta que en contabilidad el activo tiene que ser igual al pasivo y este tiene un valor de 656.010 millones de euros, aproximadamente, significa que el activo del Estado vale esa cifra. Y uno se pregunta ¿están incluidos en esa cifra nuestros montes, valles, ríos y puertos, entre otros?, ¿ese es el valor del Estado español? Lo siento, me parece muy poco. Así que con un Estado cuya composición desconozco y que tiene un activo de “solo” 656.010 millones de euros y unas deudas de 1.325.000 millones de euros, me dan ganas de marcharme. Y por eso, no me queda más remedio que decir aquello de “la cuenta, por favor”, antes de que sea demasiado tarde y me cueste más esta broma, que la pagamos entre todos. Que nadie diga luego que no estaba avisado o avisada, que hay para todos y todas.

Escrito por Pedro Luis Egea Vega

Pedro Luis Egea Vega

3 comentarios en “la cuenta, por favor

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