obsesión

 

Dicen los que me conocen que estoy obsesionado con el desarrollo tecnológico de las empresas españolas. Más que con el desarrollo, estoy obsesionado con la falta de ese desarrollo, me causa sorpresa que sean algunas administraciones públicas las que incorporan tecnologías que obligan a las empresas a ir a remolque de aquellas y, a veces, con la lengua fuera. Y es que esa falta de desarrollo tecnológico de nuestras empresas, en términos generales, afecta gravemente a su competitividad. Porque la competitividad no se basa simplemente en el nivel de los salarios, aunque algunos sesudos analistas del papel nos quieran vender lo contrario. Pero es que además de todo ello, las innovaciones tecnológicas ayudan al bienestar. Permítanme que les cuenta una anécdota personal para que entiendan a que me refiero.

Hace unos días me dirigí al departamento de librería de unos grandes almacenes para adquirir un libro de papel, convencional, pues quería que el autor, al que vería en breve, se lo pudiese dedicar a una persona a la que quería obsequiar. Y, hete aquí, que la dependienta me dice que el único libro registrado del autor es uno de hace 3 años. Me dice que va a buscar por el segundo apellido, en vez de por el primero, pues a veces… Y aparece otro título más de ese autor, pero no el que busco. La dependienta, amable y deseosa de vender, me ofrece que espere un momento, para hacer un cobro a otros clientes, y buscar en la página web de los grandes almacenes, acepto. Y me toca esperar porque solo hay una dependienta o dependiente, hay que ser productivos.

A la vista de las dificultades, pues seguimos sin encontrar el libro deseado, le ofrezco buscar en mi teléfono móvil el ISBN (international standard book number) del libro, pues a los libros también les ponen un numerito que los identifica en todo el mundo y es único. Entré en la página web de una famosa librería virtual, de ámbito mundial, e introduje el nombre del autor y aparece el libro deseado en milisegundos y le ofrezco el ISBN a la dependienta de los grandes almacenes que, con velocidad, localiza que tiene en las estanterías de su centro 1 ejemplar y, rápidamente, lo encuentra y me lo entrega. ¿Por qué la base de datos de esos grandes almacenes es tan pobre?, ¿Por qué hube de acudir a un competidor allende el Atlántico para encontrar los datos que me permitieran comprar el libro?, ¿Es comprensible que esos grandes almacenes pierdan ventas y no sea, solamente, por la pérdida de poder adquisitivo de los ciudadanos?

ChipEspaña está en crisis, pero en muchas crisis, muy distintas y variadas. Y algunas de esas crisis tienen que ver con la falta de desarrollo tecnológico de sus empresas, da igual el tamaño. El tamaño de las empresas no afecta a su grado de desarrollo. El desarrollo tecnológico es fruto de la voluntad y el empeño de las personas que dirigen las empresas. A veces me pregunto, ¿qué hacen esos empresarios españoles, tan avanzados y aguerridos que tenemos, además de hablar de bajar los salarios?, ¿se preocupan de dotar a los empleados de los mejores recursos tecnológicos para hacer su trabajo?

LadrillosParece que a los empresarios españoles solo les preocupa el silicato de aluminio hidratado. Y es una pena porque esa preocupación nos ha traído hasta donde estamos ahora. Por que la anécdota que les he contado es algo más que una anécdota, es el devenir cotidiano en la actividad económica de este país. Causa tristeza reconocerlo, pero es así. No tenemos un problema de ventanillas para abrir empresas, tenemos un problema de empresas sin ventanas ni puertas que les impide estar en contacto con el mundo exterior. No tenemos un problema salarial, tenemos un problema de falta de medios y equipos que permitan a los asalariados ser más eficientes. Nuestro problema de falta de aumento de la productividad es que nos dedicamos a producir bienes o prestar servicios en los que solo interviene un factor para su obtención, lo que se conoce como producción de escaso valor añadido.

Por cierto, casi me olvido de explicarlo, el silicato de aluminio hidratado es el nombre químico con el que se conoce a eso que llamamos ARCILLAS y sirven para fabricar LADRILLOS.

Escrito por Pedro Luis Egea Vega

Pedro Luis Egea Vega

4 comentarios en “obsesión

  1. Pingback: vivienda y chamartín | real de a ocho

  2. Schwarzkopf

    He tenido el placer y la oportunidad de asistir a esas “obsesiones” con el desarrollo tecnológico y ciertamente las carencias del mismo hacen nuestro trabajo, muchas veces insufrible. Conozco casos en los que el crecimiento de ventas e ingresos no ha ido acompañado de este desarrollo y las consecuencias en grandes compañías son incalculables, barajándose cifras escalofriantes para intentar corregir el desaguisado (lo digo de buena tinta). En sectores donde incluso la competencia es brutal y los objetivos de ventas y posicionamiento de mercado son muy ambiciosos en plazos medio y largo se echa en falta un buen CRM (customer relationship management) que facilitaría la obtención de dichos objetivos. Por el contrario, lo que encontramos son pequeños grupúsculos dentro de estas macro organizaciones que hacen la guerra por su cuenta. Lo que esta claro es que solo los mejores sobreviven y para ello el desarrollo tecnológico es fundamental. Alguien me contó una vez que si el automóvil se hubiese desarrollado igual que la informática, los coches solo consumirían 1 litro a los mil km, y alcanzarían velocidades de caza de combate.

     
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  3. Luis Vega Luna

    Lamentablemente así es. De forma bastante general, el personal ‘informático’ suele aglutinarse en grupos ajenos al entorno comercial, para distinguirlos como gasto. En ocasiones se llega incluso al spin-off, creando subsidiarias que muestran limitada rentabilidad, por lo que se acaba tocando salarios y calidad de los recursos.
    Existe hoy día un amplio mercado de las llamadas ‘charcuteras’ que sacan adelante las necesidades informáticas de empresas muy relevantes, pero claro, de aquella manera.

     
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  4. Jacinto

    Pues, en mi humilde opinión, hasta el silicato de aluminio hidratado es algo del siglo … Y si no vean todo lo que con unos simples tableros de yeso (@pladur) se puede hacer!

     
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