población y empleo

 

A veces tiene uno la sensación de que por mucho que diga las cosas y por más que las explique, o por mejor decir, intente explicarlas, no se capta el mensaje por aquellos a quienes va dirigido. Y aunque ello puede ser descorazonador, lo que debe servir es para animar a redoblar el esfuerzo para hacer llegar la idea principal. Hay que tener en cuenta que, en ocasiones, es difícil llegar por el ruido que se produce para, precisamente, impedir que la idea llegue a los destinatarios.

Y este es el caso al que nos enfrentamos. Ya sé que las cifras de paro registrado de noviembre, sin ser una maravilla, aparentemente han sido buenas porque, según dicen, reflejan un mes de noviembre muy positivo respecto de la serie, que data de mediados de la década de los noventa del siglo pasado. Ya sé que los analistas auguran un mes de diciembre muy positivo en el empleo, por aquello de que en el ámbito comercial se esperan unas buenas cifras de ventas y en el turismo se detecta un alto nivel de ocupación hotelera. Respecto de esto último quiero recordar que el año 2014 puede terminar siendo el mejor de la historia, en cuanto a visitantes turísticos, lo que no ha motivado un aumento significativo y generoso del empleo en el sector; pregunten sobre ello en Canarias, o en Andalucía o en Catalunya.

Número de afiliados a la Seguridad Social, 2001-2014

Número de afiliados a la Seguridad Social, 2001-2014. Fuente: Seguridad Social

Pues a pesar de lo dicho antes, tengo que insistir en el mensaje, al que ya dediqué una serie de comentarios en una entrada anterior en el blog, epa y aritmética. Tenemos un problema de empleo muy grave. Y la prueba más palpable es la reducción del número de habitantes del país. Tan solo en el primer semestre de 2014 se ha reducido la población en casi 50.000 habitantes. Ya en 2013 la reducción fue de 215.000 personas, aproximadamente, y en 2012, otro tanto. En 30 meses se han perdido más de 500.000 habitantes en el país. Un hecho sin precedentes en la historia de España, salvo en periodos bélicos.

Lo más significativo del asunto es que la población que se pierde, porque se marcha de España, es la que está en edad de trabajar, población activa. Aquella que podría producir, generar riqueza y COTIZAR, lo pongo en mayúsculas porque muchos habrán adivinado que me refiero a las cotizaciones a la seguridad social que, entre otras, permiten cubrir las pensiones. No debemos sorprendernos si los “viajes” del gobierno al fondo de reserva de las pensiones aumentan mes a mes; entre otras razones porque los salarios sobre los que hay que calcular las cotizaciones son menores cada mes y de ello se deriva unas menores cotizaciones. De hecho hasta el mes de octubre de 2014 los ingresos por operaciones corrientes eran un 2,13% MENORES que los de 2013.

Y si a ello le añadimos la reducción de población… El día 10 de diciembre nuestro querido Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado las cifras de población a 1 de julio de este año y los datos definitivos de 2013. No se disgusten mucho al leer las cifras, hay que enfrenarse con la realidad. Y la realidad, no es que sea tozuda, es que es la realidad.

Total activos según la Encuesta de Población Activa, 2008-2014

Total activos según la Encuesta de Población Activa, 2008-2014. Fuente: INE

He incorporado dos gráficos. En uno de ellos pueden ver la evolución del número de afiliados a la seguridad social desde el año 2001 hasta el año actual. En esta serie pueden ver los momentos más significativos, dos mínimos en dos ciclos económicos distintos, bajo gobiernos del mismo signo; los datos en los momentos de cambio de matiz político del gobierno; un máximo en la serie y el número en la actualidad, octubre de 2014. En el segundo gráfico pueden ver la evolución de la población activa desde el primer trimestre de 2008 hasta el tercer trimestre de 2014 y pueden ver que en los dos últimos años la reducción del número de activos es de 600.000 personas, consecuencia del abandono del país por el mismo número de habitantes.

Es posible seguir sin prestar atención, pero la reducción del paro no obedece a una mejora de la actividad, obedece a una reducción de la población de España. Y no olviden que la reducción ya se ha instalado entre los españoles de origen.

Escrito por Pedro Luis Egea Vega

Pedro Luis Egea Vega

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