rompetechos

Pedro Luis Egea Vega    19 Diciembre, 2016    1 comentario en rompetechos
 

A veces, las construcciones artísticas, que nacen de la bulliciosa imaginación de ciertas personas, se vuelven realidades cotidianas, que nos acompañan a lo largo de nuestra vida, y en ocasiones nos hacen reír. Los comics son creaciones artísticas valiosas, algunos de ellos muy valiosos, y, como no podía ser de otra manera, cuentan con personajes que se vuelven entrañables caricaturas de lo que vivimos a diario.

No hace ni tan siquiera un mes y previendo lo que se avecinaba, les hablaba de la deuda y pedía la cuenta, pues nuestra deuda pública, que alcanza niveles desconocidos hasta ahora, seguía creciendo, lenta, pero inexorablemente, sin que nadie le ponga remedio o nos diga claramente para qué la aumentamos. Cuando, de pronto, el muy respetado Banco de España, se descuelga con una nota de prensa laudatoria sobre la deuda de las administraciones públicas al final del tercer trimestre de 2016, calculada según el Protocolo de Déficit Excesivo de la Unión Europea, para hacernos saber que, con relación al PIB (Producto Interior Bruto) a precios de mercado, tiene el mismo nivel que hace un año. Me he tomado la molestia de repasar las notas de prensa del Banco de España de los últimos 15 meses y es la primera vez que, en ese periodo y salvo error por mí parte, nos habla de la deuda pública.

No debemos olvidar que la relación deuda/PIB es el resultado de un cociente. Que, como cualquier otra proporción, puede variar por variaciones del numerador o el denominador o de ambos a la vez. Y dicho esto, un aumento o reducción sin explicaciones adicionales no nos dice nada.

Al tiempo que se publicaba la nota de prensa del Banco de España, asistíamos al cicatero debate parlamentario sobre el techo de gasto público. Esa mágica cifra que es fruto de un alambicado proceso, que a todas las administraciones de este país trae de cabeza, pues es la causante de las limitaciones presupuestarias, menos para el creador de la misma. Y es que el creador del techo de gasto es nuestro ROMPETECHOS nacional, hombre miope donde los haya, y que se conduce por los mundos de la hacienda y las administraciones públicas lanzando admoniciones a todo bicho viviente, que él mismo no se aplica, sin temor a estamparse con obstáculo alguno, y es que siempre hay una mano salvadora, debe ser la invisible de Adam Smith, que le evita cualquier percance a él, pero no a los demás, que sufren en su nombre. Y es ROMPETECHOS porque, además de la miopía política, es capaz de superar el techo de gasto público, que él mismo se impone, con donosura y sin consecuencia alguna.

Veamos la evolución de la deuda de las administraciones públicas, según datos del Banco de España y calculada según el Protocolo de Déficit Excesivo, en los últimos años:

Deuda de las Administraciones Públicas, según PDE, a octubre 2016

Deuda de las Administraciones Públicas, según PDE, a octubre 2016. Banco de España

Techo de gastoEl límite de gasto público aparece en 2001 de la mano de la Ley General de Estabilidad Presupuestaria, auspiciada por rompetechos desde su estrenada cartera ministerial. Pero no es hasta el año 2012 que, una vez reformado, sin luz ni taquígrafos, el artículo 135 de la Constitución, se incorpora a nuestra legislación el concepto de la regla de gasto y la actual formulación del límite de gasto público, ampliamente conocido como techo de gasto, de acero para algunos y de cristal para otros. Regla de gasto y techo de gasto que se basan en previsiones macroeconómicas, elaboradas por el Ministerio de Economía, para los siguientes 3 ejercicios y que afirma que el aumento del gasto público no financiero no puede ser mayor que el esperado para el PIB, que si luego se produce más déficit del previsto, hay que formular un plan económico-financiero de solución y si lo que se manifiesta es superávit, se debe destinar a amortizar deuda. Motivo por el que discuten el Ministerio de Hacienda y Función Pública con el Ayuntamiento de Madrid, porque este último no quiere destinar el superávit a reducir su deuda, como marca la ley.

La ley y la deuda. Sería un bonito título para una película. Aunque, como se dice ahora, va a ser que no. Y es que fíjense que se está incumpliendo la ley todos los días, pues la vigente Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera, modificada a los 5 meses de aprobarse, establece que la deuda pública no podrá ser superior al 60% del PIB y que, si ello no se cumpliera, habrá que adoptar medidas pues dicho objetivo debe lograrse en el año 2020. Claro que la propia norma nos aclara que será el 60% o el que diga la normativa europea. Ya apareció la malvada Europa a la que echarle la culpa de todo, como de costumbre. Ella, Europa, será quién diga hasta donde tiene que reducirse la deuda. Deuda que se ha producido, muy probablemente, porque nuestras administraciones públicas han padecido déficit estructural, algunas aún lo padecen. No se asusten, ya saben que las leyes vienen siempre en nuestro auxilio para aclarar los conceptos difíciles. Y para eso nada mejor que los textos emanados desde el despacho de rompetechos. Dice la ley que déficit estructural es el “definido como déficit ajustado del ciclo, neto de medidas excepcionales y temporales.”, ¿ha quedado claro? Pues si les queda alguna duda “Para el cálculo del déficit estructural se aplicará la metodología utilizada por la Comisión Europea en el marco de la normativa de estabilidad presupuestaria.” Otra vez la maldita Comisión Europea interfiriendo en nuestras vidas, no nos libramos de este yugo que nos oprime e impide nuestra libertad.

A continuación, unos gráficos sobre la necesidad de financiación de nuestras administraciones públicas en los años 2015 y 2016 obtenidos de los indicadores económicos que elabora el Banco de España,

Capacidad (+), Necesidad (-) de financiación de las Administraciones Públicas 2015-2016. Banco de España

Capacidad (+), Necesidad (-) de financiación de las Administraciones Públicas 2015-2016. Banco de España

¿De verdad creen ustedes que con la necesidad de financiación que muestran nuestras administraciones públicas vamos a ser capaces de reducir 40 puntos porcentuales de deuda en 4 años? Dicho esto con base en la información que nos proporciona el Banco de España y sabiendo que rompetechos nos seguirá poniendo con el corazón en un puño gracias a su cortedad de miras.

Por cierto, se me olvidaba citar que nosotros somos parte de Europa y formamos parte del grupo que adopta decisiones en la Unión Europea, ya sea en materia presupuestaria, bancaria, de fronteras o alimentaria. Así que, refugiados en lo que decide “esa” Europa, que es “nuestra”, escamoteamos las decisiones importantes, no hemos resuelto el problema de la deuda pública a largo plazo y, lo que es peor, su aumento real no está sirviendo para reducir otros desequilibrios o necesidades reales. Sigamos discutiendo sobre galgos y podencos y llegará el día, si es que no ha llegado ya, en el que el lobo se comerá parte de las pensiones y de otros servicios públicos.

PS: Con mi reconocimiento a Francisco Ibáñez.

 

Escrito por Pedro Luis Egea Vega

Pedro Luis Egea Vega

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