oscuro consumo

 

El pasado día 30 de junio una cadena de tiendas, la de los que no son tontos, tenía la oferta “el día sin IVA” y, parece ser, con gran éxito de crítica y público, según me cuenta un amigo que actuó de “corresponsal” desinteresado, para cubrir la noticia en una de esas tiendas. ¡Colas de más de treinta minutos para superar la línea de cajas!

¿Un día sin IVA?

En la crónica del “corresponsal”, mi amigo, me confesaba, ‘nos hemos vuelto locos’. Y me lo decía porque, al parecer, la gente acudía desaforada a la tienda por el descuento prometido del 21%, por aquello de no tener IVA. Primer y craso error, el descuento real, calculado sobre el previsible precio de venta del día anterior, era del 17,36% (dividan 21 entre 121). La lluvia tormentosa se quedaba en calabobos.

Pero es que una gran cantidad de productos eran las televisiones de plasma, tecnología a punto de desaparecer, lo que conduce a las cadenas de tiendas de estos electrodomésticos a hacer grandes ofertas para eliminar las existencias lo antes posible. Por aquello de que las existencias consumen recursos financieros, algo de lo que hablaremos otro día. Acabamos de bajar al nivel de un ligero sirimiri.

¿Qué está ocurriendo? La población tiene ganas de consumir. Se dice que algunos comerciantes y profesionales vuelven a ver cómo se mueven por nuestro territorio los billetes de color morado, ya saben los de 500 euros. Y a la mínima oportunidad, al ver una oferta, supuestamente buena, se lanzan a por ella como si la vida fuera a terminar.

Las estadísticas de comercio exterior nos lo aseguran: en el periodo enero-mayo del presente año las importaciones de manufacturas de consumo han aumentado un 12,9%, sobre el mismo periodo del año anterior, las importaciones de bienes de consumo duradero (donde se incluyen los plasmas) han aumentado un 11,1% y las importaciones de automóviles han aumentado un 24,9%.

Cuando en España el consumo empieza a crecer, se produce un aumento de las importaciones muy significativo. Como está ocurriendo en lo que llevamos de año y así se ha vuelto a deteriorar la balanza comercial, por mucho que alguien nos quiera vender la moto de la pujanza de las exportaciones, en estos cinco meses solo han aumentado un 0,8%. Por el contrario, las importaciones han aumentado un 5,3% y eso que las importaciones de productos energéticos han descendido, porque han bajado sus precios.

Por cierto, ¿alguien ha oído hablar de algún plan de ahorro energético, que entre otros efectos, reduciría nuestro déficit comercial?

ConsumooscuroYa ven, oscuro consumo. Básicamente por tres razones. La primera es por la procedencia de los fondos para adquirir los bienes de consumo importados, las estadísticas que miden la evolución de las ventas del comercio minorista hasta mayo, no reflejan aumentos significativos en el ejercicio. La segunda es porque el consumo de bienes de importación le hace la vida más alegre… a otros, no a nosotros. La tercera porque pone de manifiesto la reducción paulatina de nuestra industria, que a este paso va a quedar reducida a la fabricación de automóviles de baja gama, para grandes marcas que toman las decisiones en el exterior.

Y algunos quieren consolarnos, de manera incomprensible, afirmando que “estamos creciendo de manera sostenida” porque las importaciones de bienes de equipo crecen mucho, el 11,3% en los últimos cinco meses. Ya estamos con la propaganda falaz. No queremos reconocer que hemos vuelto a las andadas y que a este ritmo de déficit comercial superaremos el del año 2013.

Pero volviendo a nuestro oscuro consumo: hemos de tener en cuenta que la contención de precios, de la que ya hemos hablado aquí, se produce por la escasa capacidad económica de los ciudadanos en general. Aunque ya sabemos que los poseedores de “medios morados” se están poniendo morados por los reducidos precios, gracias a ese fenómeno, al que algunos fenómenos, llaman desinflación o bajaflación. Da lo mismo.

Y continuando con el análisis, sepan que la tasa de ahorro de los hogares está alcanzando niveles bajísimos. En los últimos doce meses la media es del 9,4%, pero es que en el último trimestre está en tasas negativas. Dentro de poco no habrá consumo, salvo el morado. ¿De verdad alguien se puede creer que estamos creciendo de manera sostenida?

Porque si estamos creciendo de manera sostenida, lo que, por ejemplo, se refleja en el aumento de precios en el sector hotelero, consecuencia del aumento de la tasa de ocupación, ¿por qué no aumenta el empleo en dicho sector?

Ahora entiendo lo de ¡viva el vino! que gritaba un muy conocido político: lo decía por las tonalidades moradas de algunos caldos.

Escrito por Pedro Luis Egea Vega

Pedro Luis Egea Vega

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *