polígonos por aquí, polígonos por allá (2)

 

Había una canción infantil que se cantaba por estas fechas que me parece la más adecuada para abordar la presencia de los mal llamados polígonos industriales en cualquier pueblo de nuestra geografía. En algunos, para no ser menos que nadie, tienen varios. Me encanta el caso de Ajalvir, en la provincia de Madrid, una localidad que, según el padrón continuo del Instituto Nacional de Estadística (INE) contaba en 2015 con 4.343 residentes y nada menos que 16 polígonos industriales, según la web poligonosonline.es. Y de todos ellos el que más llamó mi atención fue el Polígono Industrial El Cabril, dada su peculiar estructura y reducida dimensión, pues según nos informa la imagen por satélite que proporciona Google cuenta con 7 naves de pequeño tamaño, unos 10.000 m2 de extensión y un acceso que pueden ver en la fotografía que sigue. Vamos un derroche de modernidad, amplitud y buen hacer.Polígono Industrial El Cabril, Ajalvir

Y como éste que les acabo de mostrar existen muchos a lo largo y ancho de la geografía española. Nada que ver con el que dicen que es el polígono industrial de promoción privada más antiguo de España que está en Palma de Mallorca, el Polígono Son Castelló, con 2.300.000 m2 y 1.200 empresas o el Polígono Guadalhorce en Málaga con 2.550.000 m2, uno de los mayores de Andalucía y ocupado en su totalidad. Aunque también tenemos casos curiosos como el del Polígono Industrial El Sequero, en La Rioja, que, con una superficie de 2.900.000 m2 aproximadamente, incluyendo la ampliación, tiene aún disponibles, después de 45 años, las 2 parcelas destinadas a equipamiento social.

Polígono Industrial IGARSA, Paracuellos de JaramaLamentablemente no he podido localizar referencias que me permitieran hablarles del polígono más grande de España por extensión. Ya les anuncié hace un par de semanas que la información, útil, sobre los polígonos industriales es escasa, aunque sí que podemos saber cosas de interés para ampliar nuestra percepción de que este es un terreno de abandono y mala planificación urbanística. Normalmente se tarda tanto tiempo en ocupar los polígonos que las características constructivas de las naves difieren mucho unas de otras y si quieren estar a la última, en cuanto a dotaciones de suministros y servicios se refiere, les pasa como a algunas de nuestras ciudades, siempre en obras. Para los historiadores y arquitectos es muy interesante porque les permite estudiar la evolución con solo girar la cabeza, como vemos en el Polígono Igarsa en Paracuellos de Jarama, tal y como se comprueba en la anterior fotografía, además de otras chapuzas urbanísticas.

Pero la dejadez y el abandono pueden dar paso a lo más sorprendente. En uno de los límites del polígono industrial Las Nieves, en Móstoles y colindante con Villaviciosa de Odón, nos encontramos con que las instalaciones de un antiguo matadero se han transformado en un centro de prácticas de combate. Lo que oyen. Es una nueva actividad denominada airsoft, de la que les dejo la referencia que sobre ella ofrece la Wikipedia. Es un descubrimiento interesante porque pone de manifiesto que los polígonos industriales son esos recursos abundantes que empiezan a tener usos alternativos. Así, en el que en tiempos fue uno de los grandes polígonos de Madrid, Urtinsa en Alcorcón, al quedarse enclavado en la zona urbana de la ciudad, se han puesto en marcha trasteros ubicados en antiguas naves industriales. Un uso alternativo, transitorio en mi opinión, que no sería necesario si, las autoridades municipales y regionales, se decidieran a abordar la reconversión ordenada de los polígonos.

Pero ya les decía que la fiebre poligonera alcanza a todo el país. Tenemos proyectos faraónicos fracasados antes de nacer. En 2001, en Pontevedra, pensaban construir la Plataforma Logística de Salvaterra y As Neves (PLISAN) que dispondría de un polígono industrial de 4.000.000 m2, aún siguen esperándolo. El reportaje que incluye el enlace que les dejo, de 2013, es demoledor. Pero tenemos que recordar que en España existió un personaje conocido por el Empecinado, aunque no por perseverante, y que ha debido de dejar huella profunda en nuestros próceres porque según ciertas noticias, con alegría y regocijo, persisten en la construcción y esperan que las primera empresas puedan establecerse en 2017, pues ya están preparando 700.000 m2, y perdonen aquellos del lugar, pero tengo que preguntarme ¿para qué?

Conducciones eléctricas en Arganda del Rey

Arganda del Rey

Y en el combate ha desparecido esa función, de la que tanto se oyó hablar en tiempos, la ordenación del territorio. Porque en la imagen que precede a estas líneas podemos comprobar lo “bien integradas” que quedan las líneas de conducción eléctrica de muy alta tensión en un entorno urbano de casitas bajas adosadas, esa forma constructiva que tanto gusta y que tanta frialdad y soledad genera, con esa imagen de embutidos de arcilla al observarlas en la distancia. Ya ven que monada de paseo en el que se alternan las farolas y las torres de muy alta tensión. Es natural, estamos en Arganda del Rey, una población que es un polígono industrial en su casi totalidad. Eso sí, polígono medio vacío, deteriorado y en el que se comprueba que la economía sumergida campa a sus anchas.

El gran economista Joseph Schumpeter, con su libro ‘Capitalismo, Socialismo y Democracia’, fue el impulsor del concepto ‘destrucción creadora’, que había ideado el sociólogo Werner Sombart. Este concepto hacía, y hace, referencia a la capacidad de generar riqueza mediante la innovación, que implica la destrucción de productos o métodos antiguos o la incorporación de nuevos mercados o nuevas materias primas. En opinión de Schumpeter, la destrucción creativa es la esencia del capitalismo.

Polígono Industrial Puerta de Madrid, San Fernando de Henares

Polígono Industrial Puerta de Madrid, San Fernando de Henares

En España no se ha generalizado la aplicación del concepto ‘destrucción creativa’, seguimos con un capitalismo estático, algo incongruente para Schumpeter, pues seguimos haciendo lo mismo, solo que, en vez de usar básicamente arcilla, usamos hormigón, pero seguimos con nuestros polígonos, semejantes a los anteriores, les ponemos colores o les aumentamos las ventanas, pero son los mismos. En Madrid y en otros lugares de España los polígonos se vacían, pero como si de una destrucción creativa se tratara, se ponen en marcha otros nuevos, que quedan en desuso. El caso más flagrante es el desarrollo de un polígono, al 30% o 40% de ocupación, en San Fernando de Henares lindando con Torrejón de Ardoz que está viendo como sus polígonos se van vaciando de forma acelerada.

Puede verse en la fotografía anterior, miles de metros sin uso y, lo que es peor, sin futuro. Y no se olvide que una parte significativa de estos metros urbanizados forman parte de la cartera de fallidos de las entidades financieras, todavía, o de la muy conocida SAREB (Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria) de la que no recuperaremos lo aportado desde el estado. Es una suerte que el nuevo ministro de Economía se tendrá que imputar la herencia recibida porque es el que la creó.

La próxima semana, parques tecnológicos

Escrito por Pedro Luis Egea Vega

Pedro Luis Egea Vega

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