seguros, ¿suficientes?

 

Dicen que lo más antiguo a algo parecido a un seguro se recoge en el código de Hammurabi, hace casi 4.000 años, e incluye coberturas por accidentes laborales. Y también cuentan que los precursores de los seguros de vida fueron 2 clérigos escoceses, Robert Wallace y Alexander Webster, allá por 1744. Y es posible que también hayan oído hablar del Lloyd’s of London, que no es una compañía de seguros aunque lo parece. Y existo otro Lloyd’s, sin relación alguna con el anterior, el Lloyd’s Register que es una compañía de clasificación y tiene desde el siglo XVIII el mejor registro de buques mercantes del mundo. Y se estarán preguntando ¿por qué nos habla de esto? Porque hoy voy a referirme a los seguros, una actividad que en España supone algo más del 5% del PIB (Producto Interior Bruto), según el Informe 2015 que sobre Seguros y Fondos de Pensiones ha publicado en este mes de octubre la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, a través del Portal de la Transparencia.

Lo primero a destacar del informe es que el sector de los seguros inicia en 2015 una ligerísima mejora, con crecimiento de las primas brutas devengadas del 1,89%. Es un pequeño aumento, pero es mejor que el declive que venía registrando desde 2012. El total de primas ascendió a 57.073 millones de euros, cuando en 2011 fueron 61.053 millones. El aumento en los ingresos se ha producido en las dos grandes rúbricas en que se divide el mundo del seguro, en vida y no vida. Este último, no vida, ya había comenzado a aumentar el volumen de actividad en 2014. De todas formas, los datos no nos sacan del furgón de cola en el que se encuentra España en materia de seguros.

Tradicionalmente España es un país poco asegurador. Debe ser que como somos un país con mucha aversión al riesgo, pensamos que no se van a producir siniestros y no aseguramos. Tan es así que las entidades financieras, para mejorar el sector asegurador, impusieron la práctica de concertar seguros de hogar y seguros de vida a las personas a las que concedían hipotecas. Claro que, como en tantas otras cosas, se ha desmadrado el asunto y ahora aumentan el importe de los préstamos hipotecarios para cobrarse las primas de las pólizas indicadas de todo el tiempo de duración de la hipoteca. En el caso más reciente que he visto el importe dedicado a cubrir las primas de los seguros era un 10% de lo dedicado a pagar la vivienda. Así no se mejora el sector del seguro, así se forran unos y se pueden arruinar otros.

Para ver lo poco aseguradores que somos a continuación figura una tabla con las primas brutas pagadas, en millones de dólares, en los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) entre 2010 y 2014, obtenido de su página web.

Primas brutas de seguros 2010-2014Los seguros, las compañías de seguros, son un eslabón más del sistema financiero. Son, en mi opinión, la parte más genuinamente financiera del negocio. Una compañía de seguros percibe unas primas que invierte en unos activos con los que cubre el pago de las indemnizaciones por los siniestros que les suceden a sus clientes. Esos activos, a su vez, le proporcionan rendimientos que incrementan la cuenta de ingresos de la compañía. Esas reservas, de las que una parte son las denominadas reservas técnicas o matemáticas, se invierten en diferentes tipos de activos en función de la previsión de disponibilidad que hacen los técnicos, los actuarios, al respecto. Los mínimos, las reservas técnicas, están fijadas por el regulador del mercado, en el caso de España la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones.

La relación entre primas percibidas, indemnizaciones pagadas y reservas constituidas, determinan la solvencia de una compañía de seguros. Que, si no quiere ver afectada su actividad, debe hacer frente al pago de los siniestros sin dilación. Y para ello tiene que disponer de la liquidez necesaria, sin excederse porque este es un negocio en el que los activos ociosos son fuertemente penalizados. Es aquí donde empiezan los problemas de las compañías de seguros, cuando tienen que hacer frente al pago de indemnizaciones superiores a sus previsiones y no cuentan con fondos para ellos. El caso más evidente de problemas para tender sus obligaciones fue el de la aseguradora AIG (American International Group) que, en el famoso septiembre de 2008, tuvo que ser rescatada por la Reserva Federal de los EE.UU. mediante un préstamo de 85.000 millones de dólares porque no podía cubrir de manera inmediata sus obligaciones. Para nos distraer mucho la atención les dejo un relato del caso.

Nos dice el informe que estamos analizando que las aseguradoras que operan en España tienen constituidas las oportunas reservas y son solventes, aunque en los últimos trimestres el índice se ha reducido en lo que concierne al ramo de vida. Ello no es alentador porque, al igual que ocurre con los bancos, uno quiere que la compañía de seguros con la que opera sea rentable y solvente para que pueda hacer frente a sus obligaciones, así que esperemos que esta ligera reducción del ratio de solvencia sea pasajera. Y también se trasluce del informe que la concentración en el ramo de no vida es muy elevada, en mi opinión, pues en los principales segmentos del mismo el espacio que cubren las 5 primeras compañías es superior al 50%, alcanzando en salud el 71%. Del ramo de vida no se ofrece información de la concentración. Una alta concentración, además de suponer un riesgo para la efectiva competencia, puede ser un problema para el futuro de las propias compañías por concentración de riesgos.

Sede de la Dirección General de Seguros y Fondos de PensionesPasando a los fondos de pensiones, donde la información histórica es muy parca en el informe, el valor del patrimonio acumulado a diciembre de 2015 es de 104.000 millones de euros que, permítanme la expresión, es una birria de patrimonio. Los fondos de pensiones, básicamente con la regulación existente, nacen en España en 1987 y que después de 30 años solo hayan sido capaces de acumular ese patrimonio, dice bien poco de este segmento y de su futuro. En este enlace pueden consultar la información que ofrece la patronal del sector INVERCO, Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones. El número de partícipes de los planes del sistema individual ha caído en los últimos años y el del sistema de empleo se mantiene estancado desde hace varios años. Este es el motivo por el que el patrimonio crece muy lentamente en los últimos años.

Un sistema de seguros y fondos de pensiones robusto es una herramienta financiera fundamental para la economía de un país. Las aseguradoras y los fondos de pensiones son los grandes acumuladores de ahorro y por ello son los grandes financiadores. Este raquitismo de nuestro sector asegurador es una muestra más de la ausencia de músculo financiero, que no sea bancario, que aqueja a la economía española y que dificulta su expansión y crecimiento. Y en el caso de los seguros sorprende en la medida en que un país, España, que tiene dos entidades financieras, Santander y BBVA, de esas que se denominan de riesgo sistémico, no tenga entidades aseguradoras que puedan competir en el mercado europeo.

En la medida en que se promueve la cobertura del riesgo se promueve la acumulación de capitales y ello es fundamental para el desarrollo económico. Como suele ser habitual, los países más desarrollados son aquellos que disponen de un potente sector asegurador y acumulan fuertes fondos de pensiones.

Escrito por Pedro Luis Egea Vega

Pedro Luis Egea Vega

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