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Puedo prometer y prometo que esta entrada está escrita con anterioridad a que se celebre la jornada electoral del 24 y, en consecuencia, su contenido no está afectado por los resultados del proceso electoral, cualquiera que hayan sido estos. Esta advertencia obedece a la necesidad de dejar constancia de que lo que van a leer a continuación, si es que deciden seguir hasta el final, responde a la verdad oficial, solo me he limitado a añadir algo de ritmo al relato que las cifras sugieren. Repito, no es fruto de alucinaciones o de arrebato alguno.

La puesta en marcha del Portal de Transparencia, con apoyo en la Ley de Transparencia, aprobada hace ahora 18 meses, permite a los ciudadanos españoles conocer algunos datos sobre la realidad que rodea a las administraciones públicas del país y las consecuencias económicas de algunas de sus decisiones. Aunque no crean que se llega muy lejos, pues no está toda la información ni todos los datos relacionados con ella. En una jornada de la Fundación ¿Hay Derecho? sobre Propuestas para la Regeneración Municipal, un catedrático, reconocido experto en transparencia, se quejaba amargamente de lo difícil que seguía siendo obtener datos de la administración y los mil y un obstáculos que había que sortear para lograr la información. Pero en fin, se ha comenzado a caminar.

Uno de los datos que se pueden obtener, aunque están un poco desordenados, son los relativos a las subvenciones públicas concedidas. Si uno conoce el código de identificación fiscal de una entidad o de una persona física, puede saber las subvenciones que le han sido concedidas a lo largo de un ejercicio económico por la Administración General del Estado. Un ejemplo, si uno teclea el CIF B04538708 descubre, con asombro, que la sociedad que responde a este CIF ha recibido del ICEX (ICEX España Exportación e Inversiones) el 10 de enero de 2014 la cantidad de 0,01 euros, repito 0,01 euros. Ven, ya hemos avanzado en transparencia, sabemos que BIOCOLOR, SL vio alterada, radicalmente, su cuenta de resultados de 2014 con esta tremenda subvención, cuya tramitación nos ha debido costar varias decenas de euros, quizá algún ciento.

Pero no se abrumen aún con esta pesada carga de subvenciones, quedan más curiosidades por conocer. Por ejemplo, quedan por conocer las cuentas anuales de la totalidad de las personas jurídicas que perciben subvenciones. Ya saben mi particular criterio de exigir la publicidad de las cuentas anuales de cualquier entidad. Como no disponemos de unos registros de acceso público, al menos deberíamos poder consultarlas en las páginas web de dichas entidades y no todas las publican. En este apartado quiero citar a la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) que repartió, en el año 2014, 177.026.396,0 euros entre 142 expedientes o registros que se correspondían con 80 entidades (algunas entidades reciben subvenciones por varios proyectos a la vez) Y con tan poco número de entidades entre las que se reparte un importe tan significativo (177 millones de euros), es razonable afirmar que la AECID debería exigir la publicación de las cuentas anuales de esas entidades. Y no todas ellas las hacen públicas, pero no me pidan que señale, no es ese mi cometido. La necesaria transparencia nos alcanza a todos, a los que se la exigen a los organismos oficiales y a los que deben justificar lo que conceden u otorgan.

subvenciones1Visitemos a uno de los Ministerios que más subvenciones concede, el de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, si bien hay que reconocer que una parte significativa de esas subvenciones son de la Entidad Estatal de Seguros Agrarios. Entidad puntillosa donde las haya, pues de los 171.535 expedientes o registros tramitados en 74 de ellos los beneficiarios percibieron 0,10 euros o menos de subvención y en 743 estas alcanzaron la pavorosa cifra de menos de 1 euro, en cada uno de ellos. Con prudencia me atrevo a preguntar ¿cuál fue la pérdida sufrida que causó estas ayudas tan cuantiosas de 0,01 euros o, tirando la casa por la ventana, de 0,25 euros? Otras subvenciones que nos han debido de costar un pico en su tramitación y control riguroso. Por cierto, ¿cómo las abonan, por talón, por transferencia?

Permítanme el paréntesis, pero es que si no lo digo reviento, ¿cómo es posible que sepamos, con esta precisión tan milimétrica, las indemnizaciones del seguro agrario de menos de 1 euro y no sepamos aún que “expedientes” justifican los 40.000 millones que nos han soplado para dárselos a las entidades bancarias? Y perdonen la grosera expresión del soplado, pero es que los miles de millones están volando y no sabemos aún los fallidos que hemos tenido que cubrir.

Seamos cultos y dirijamos nuestra atención hacia las subvenciones que concede ese ministerio de rancio abolengo, que gusta al titular del mismo, me refiero al de Educación, Cultura y Deportes. Descubre con alegría que el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales, cuidadoso con el pasado, decidió dedicar la respetuosa cifra de 37,50 euros en ayudas para la Conservación del Patrimonio Cinematográfico y se las concedió a un tal Fernando Franco, que seguro que a los aficionados al cine les suena. ¿Le dieron esta ayuda para tapizar una antigua butaca de patio de algún antiguo cinematógrafo?

Aún no he acabado de escudriñar, aunque sea por encima, este marasmo de entrañable información sobre la subvenciones concedidas por la Administración General del Estado durante 2014 y que, supongo, guarda una cierta relación con la de años anteriores, les aseguro un próximo capítulo. Hago este ejercicio para acercarme a la profundidad de este país, pues qué subvenciones se dan y la forma son muy explicativas de nuestra idiosincrasia. País en el que el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, ese mismo, subvenciona al Consell Català de l’Esport de la Generalitat de Catalunya con 148.000,0 euros, que es la comunidad autónoma que más recibe, mientras La Rioja, Cantabria, Navarra, Euskadi, Murcia, Melilla o Castilla-La Mancha no reciben estas ayudas del Consejo Superior de Deportes, al menos no están reflejadas en el portal de transparencia.

Ya les anticipo que nos quedan cosas curiosas por conocer. Cómo que Comisiones Obreras (CC.OO.) no ha recibido subvención en 2014 en atención a su nivel de representatividad por la realización de actividades de naturaleza sindical, desconozco la causa, o que la informática y la consultoría están poco organizadas sindicalmente y por eso el Sindicato de Trabajadores de Informática y Consultoría, creado al parecer en 2010 y cuya página web no está actualizada (¡viva la informática!), recibió en 2014, en atención a su nivel de afiliación, la importante cifra de 156,97 euros, ¿a dónde vamos a llegar?

Escrito por Pedro Luis Egea Vega

Pedro Luis Egea Vega

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