¿avanzamos?

 

Ojeando los medios de comunicación, un día de tantos, llamó mi atención un artículo por lo que suponía el titular del mismo, “España vuelve a ser un país competitivo en el sector textil con el tercer mundo” El subtítulo era aún más cautivador, “El proceso de deslocalización de la industria textil hacia países con menores costes, se ha frenado. Así lo reflejan los datos de Industria. España, de hecho, ha mantenido su cuota de mercado” No crean que exagero, aquí tienen el enlace.

Dicho así no podía dejar de leerlo, pues nada sabía de ello con anterioridad y, no me negarán, la noticia prometía por lo importante. El relato empezaba hablando del tremendo aumento en el número de empresas del textil, según el Ministerio de Industria, en un 80% en 2013. Tal como lo oyen. Un crecimiento tan importante y que fuera una noticia de segundo orden me hizo dudar y, como de costumbre en estos casos, acudí a la fuente de la información, el propio Ministerio de Industria, y descubrí que, a pie de cada página había una nota explicativa, precedida por una llamada en cada titular con un asterisco. La nota a pie de página decía lo siguiente:

(*) A partir de 2013, los datos de la Encuesta Industrial de Empresas incluyen las empresas industriales sin asalariados, por lo que no son estrictamente comparables con los de años anteriores.

Vaya chasco, de pronto todo el éxito era fruto de un cambio metodológico en el cálculo estadístico, se había caído toda la base del artículo, aunque este continuaba desarrollando toda su teoría de progreso. Bien es cierto que, en mitad del mismo, nos informaba que un Centro de Información Textil y de la Confección matizaba el aumento por un cambio metodológico ¿No hubiera sido mejor leer la información del Ministerio de Industria? Y quizá lo que es más importante ¿La advertencia del Ministerio no debió llevar al periodista a abstenerse de publicar algo que puede ser catalogado de manipulación informativa?

Ministerio de Industria, Energía y Turismo

Ministerio de Industria, Energía y Turismo

Pero estamos en un periodo histórico en el que parece que cualquier cosa vale y todo es posible con tal de vender una imagen positiva de la evolución de nuestra economía. Se ha perdido el rigor informativo, en un medio que alardea de ello y por un periodista que, hasta la fecha, destacaba por ello. Es cierto que una parte significativa del impulso necesario para que se produzca un cambio de ciclo, es transmitir optimismo, pero este debe estar basado en datos reales no en datos manipulados.

Pero ya que estamos hablando de manipulación, hablemos de la manipulación del Ministerio de Industria. Cuando se produce un cambio metodológico en los cálculos estadísticos, además de avisar sobre ellos, hay que intentar reconstruir las series anteriores, con la nueva metodología, para que las investigaciones puedan seguir llevándose a cabo. En este caso el cambio es tan transcendente, por una parte, y tan indebido, por otra, que va a provocar una alteración para poder llevar a cabo cualquier estudio comparativo con el pasado. Pero no debe sorprendernos que estas cosas ocurran en un Ministerio que concede subvenciones para ayudar a las agrupaciones de empresas que promueven el desarrollo tecnológico y le concede una a un hospital.

En esta ocasión voy a tener que respaldar al Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, que se empeña en no aceptar que puede haber empresas reales sin asalariados en el siglo XXI, pues resulta más complejo aceptar que existan empresas industriales sin asalariados, como pretende afirmar el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, aunque se apoye en la metodología que utiliza EUROSTAT (Servicio estadístico de la Unión Europea) Debe ser que una cosa es tratar de temas fiscales que pueden afectar a los pequeños empresarios o profesionales y otra muy distinta tratar de grandes entramados económicos. Porque este cambio metodológico no es neutral, máxime conociendo los intereses que se mueven en ciertos sectores.

Pero como les decía antes nada es igual. Ya podemos hablar de alquilar personas sin rubor alguno. Una expresión que en otro tiempo hubiera sido calificada de terminología esclavista, hoy se ha vuelto de lo más natural. Así una empresa de Barcelona, REIMATEL Management Head Renting, me mandó hace poco un correo electrónico de publicidad en el que me aseguraba “Alquile el directivo que precisa a coste variable” Ya ven podemos ALQUILAR a Juana, una Directora de Marketing, por 10 días para que nos diseñe una acción estratégica. No hablamos de un contrato temporal, hablamos de alquiler. De la misma forma que no hablamos de una vulgar administrativa, hablamos de toda una directiva.

Este cambio cultural deberíamos aprovecharlo en todos los ámbitos, ahora que falta una semana para la constitución de los gobiernos de los ayuntamientos españoles, PODEMOS plantearnos la posibilidad de alquilar alcaldes, concejales de urbanismo o concejales de seguridad. Tiene sus ventajas esto de alquilar, si no lo hacen bien, rescindimos el contrato de alquiler y a por otro u otra ¿Estamos avanzando?, ¿Se imaginan por un momento que el próximo presidente del gobierno fuera alquilado?

Y contestando a la pregunta que da título a esta entrada, no avanzamos, retrocedemos. Gracias a un contacto en Twitter tuve conocimiento de una noticia de la que se hacía eco mipublofuerteventura.es, el despido de 7 trabajadores por negarse a realizar horas extras gratis. Como los tiempos de la esclavitud están a la vuelta de la esquina, la empresa en cuestión, que utiliza buenos canales, pudo sustituir de inmediato a semejantes revolucionarios con otros trabajadores más dóciles que ellos, pues siempre habrá quién acepte un trabajo en perores condiciones en una situación de precariedad dramática como en la que nos encontramos, si es que los que deberían ser inquilinos del gobierno no adoptan las adecuadas medidas.

¿No creen que interesa más hablar de estos desmanes para acabar con ellos, que la manipulación informativa con cifras manipuladas para mayor gloria de los que deberían ser arrendatarios del poder?

Escrito por Pedro Luis Egea Vega

Pedro Luis Egea Vega

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