comercio minorista

 

Nuestro imperturbable e implacable INE (Instituto Nacional de Estadística), lo digo por el cumplimiento del calendario de publicación de datos de manera escrupulosa, nos hace llegar la estadística de la evolución del comercio minorista en agosto de 2014, así como el indicador adelantado del IPC (Índice de Precios de Consumo) de septiembre.

Parece que hablar del tema no soluciona nada, pero a fuerza de insistir quizá sirva para ir tomando conciencia de la realidad y no dejarnos llevar por los cantos de sirena procedentes de allende el Parque del Oeste, ni tan siquiera de los que proceden de la algarabía de más allá del Ebro, podrán comprobarlo enseguida.

Nos cuenta el INE que en el mes de agosto la tasa anual de variación del Índice de Comercio al por Menor (ICM) a precios constantes y corregida de efectos estacionales y de calendario se sitúa en el 0,4%, si tomamos la serie original (es decir, sin correcciones) dicha tasa anual se sitúa en el -0,9%. No son datos halagüeños para nadie. Máxime si se tiene en cuenta que tenemos un año turístico muy bueno, si sigue así será el de mayor número de visitantes de la historia; ¿los turistas no compran?

Antigua discoteca de Madrid convertida en frutería

Antigua discoteca de Madrid convertida en frutería

Parece que los turistas venidos no compran. En el mes de agosto, nos sigue informando el INE, la tasa anual de la serie original fue negativa en zonas turísticas tan importantes como Catalunya, Andalucía o Illes Balears; sin olvidar que en Murcia y Madrid también fue negativa. Madrid es la tercera comunidad autónoma con más caída, precedida de Aragón y Galicia.

No hay consumo interior. Es una conclusión, aparentemente muy drástica, pero real como la vida misma. Y como el dato estadístico puede estar distorsionado, el INE nos dice que si en el índice no incluimos a las estaciones de servicio, esa pequeña tasa anual del 0,4% se convierte en –0,3%. Alguien podría argumentar que las estadísticas no reflejan la realidad porque es un sector donde existe mucha transacción sin reflejo formal y esta “falta de registro” haya aumentado; lo que me lleva a afirmar que no sé que es preferible, que las ventas del comercio minorista no suban o que aumente el fraude fiscal del sector. Cualquiera de ambas explicaciones es mala para la economía. Especialmente la segunda, los impuestos que no se recaudan generan una dinámica de engaño a la que es muy difícil poner remedio.

Ya ven que allende el Parque del Oeste y el Ebro deberían silenciar los gritos y cantos, la cosa no está para tirar, no ya cohetes, ni tan siquiera pequeños petardos. Tan es así que en ninguno de los grupos de productos en que se divide el índice se ha alcanzado el nivel de 2010, excepto estaciones de servicio y alimentación, que tampoco alcanzan los valores base de 2010 en la serie deflactada. Y si el sector exterior se nos ha caído en los últimos 6 meses y el consumo interior no repunta ¿cómo salimos de esta situación?

Solo nos queda el pequeño consuelo de que, también gracias al INE, sabemos que en agosto el empleo en algunos establecimientos del comercio minorista aumentó. Especialmente en las grandes cadenas, no confundir con las grandes superficies. Estas grandes cadenas ya han superado el nivel de 2010 a diferencia de las pequeñas cadenas que siguen destruyendo empleo. La Comunidad de Madrid vuelve a destacar al ser la que más empleo perdió en el comercio minorista en agosto de 2014 con relación al mismo mes del año anterior.

Estas cifras de evolución del comercio minorista guardan una relación lógica con el dato que nos ofrece el INE del IPC adelantado del mes de septiembre. Por tercer mes consecutivo la tasa anual se sitúa en niveles negativos. Digo que guardan una relación lógica porque es normal que si no hay consumo no se produzcan aumentos de precios y con mayor motivo en una economía deprimida como la española, Catalunya incluida.

No voy a volver a tratar sobre como llamar a esta situación, lo que dicen unos expertos u otros, unos temerosos u otros, yo directamente digo que España, Catalunya incluida, está en deflación. Y al que lo dude, le recomiendo que lea los manuales al uso.

Un comentario final, en las depresiones por rupturas o disrupturas los procesos de deflación se agudizan y los efectos sobre la política monetaria suelen ser devastadores.

Escrito por Pedro Luis Egea Vega

Pedro Luis Egea Vega

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