contabilidad nacional

 

La realidad es la que es y, en ocasiones, decimos que es tozuda. Pero no es la realidad la tozuda, los tozudos son los que no quieren aceptar la realidad que se nos presenta. Tenemos que enfrentar un nuevo mundo en lo que a relaciones económicas se refiere, bueno también en muchas otras cosas. Pero en este nuevo mundo, con nuevas herramientas de información y comunicación, con un mayor despliegue de conocimientos, con unas redes de transporte más ágiles y eficientes, con una capacidad de deslocalización de las industrias desconocida hasta ahora, las relaciones económicas han cambiado radicalmente y en este país no nos hemos dado cuenta y no sabemos enfrentarlo con decisión.

Vengo defendiendo que no ha habido una mejora de la situación económica, en lo que a empleo se refiere, por más que nos quieran vender un trimestre sí y otro también las supuestas mejoras que se están produciendo en el empleo. No es cierto que el empleo haya mejorado. La Contabilidad Nacional Trimestral de España, correspondiente al 4º trimestre de 2015, que hizo pública el Instituto Nacional de Estadística (INE) la pasada semana nos lo viene a confirmar.Contabilidad Nacional Trimestral de España, Empleo, 4T2016

Con relación al 4º trimestre de 2011 la situación ha empeorado, hemos tirado 4 años a la basura, se han perdido, porque la situación es peor que la de partida en todo lo concerniente al empleo. Ni en número de ocupados, ni en número de puestos de trabajo, ni en horas trabajadas, ni en puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, en nada se ha mejorado con relación al periodo de comparación.

¿Y todo ello por qué?, pues porque lo único que se ha propiciado, desde una mala política económica, es seguir haciendo lo mismo, pero más barato, para poder competir en el mercado internacional. Como ejemplo más significativo está el de nuestra primera actividad económica, el turismo, un caso sangrante. Solo ha habido una reducción de salarios, utilizando todo tipo de artimañas para ello. En este sector nada ha cambiado y si uno mira las estadísticas de los ingresos por habitación, estos han subido significativamente, mientras los salarios han bajado realmente, con procesos de externalización de plantillas incluidos. Por lo que debemos concluir que lo único que ha mejorado son los resultados empresariales y la remuneración a los agentes mediadores en el exterior. Por si tiene alguna duda al respecto, vean la evolución de los precios hoteleros en los últimos 13 meses.

Índice de Precios Hoteleros. Tasa de variación anual enero 2015 a enero 2016

Fuente: Instituto Nacional de Estadística

No se han desarrollado nuevas actividades que propicien una mejora de la actividad con aumento del empleo cualificado, con una mejora de las retribuciones, con una estabilidad en el empleo. La gran mayoría de los nuevos contratos son contratos de corta duración y de jornadas reducidas o muy reducidas. El estado hace un esfuerzo económico para formar a ciudadanos que, más pronto o más tarde, se marchan del país para rendir más allá de las fronteras.

Y los expertos llevan décadas diciendo que tenemos un problema estructural consistente en que cuando nuestra economía crece, importamos más que exportamos y preguntándose sobre el pro qué. ¿No hemos sido capaces aún de descubrir el porqué de este misterio? Y lo más importante ¿no hemos sabido ponerle remedio? Porque la explicación es bastante fácil, nuestra economía se centra en actividades de poco valor añadido y de resultados inmediatos, hacer casas, abrir tiendas, ocupar habitaciones de hotel, llenar mesas en restaurantes. Pero tener industrias con buenos y eficientes equipos, solo tenemos la del automóvil que, ¡vaya casualidad!, es toda ella extranjera, porque el noveno país en fabricación de automóviles del mundo, España, no tiene una sola empresa propia en el sector.

Como reflexión final sobre los problemas con el empleo, lean el análisis de Rafael Pampillón, famoso profesor del IE Business School de Madrid, al hilo de sus opiniones sobre el salario mínimo interprofesional, publicadas en el AHORA semanal del 19 de febrero,

“El salario mínimo interprofesional no debe subir. En todo caso, debe bajar… Muchos piensan que los trabajadores de baja cualificación y quienes buscan su primer empleo se beneficiarían de un salario mínimo más alto. Es falso porque el empresario puede decidir que no le merece la pena pagar ese salario y no contratar o despedir al trabajador organizando la empresa de otro modo; por ejemplo, mecanizando la tarea.”

¡Albricias!, según Pampillón, los empresarios españoles no invierten en ser más eficientes, no invierten para ser más productivos porque, ya ven, los salarios son bajos. ¡Qué buen descubrimiento!, esto se estudiaba en las facultades de economía, en la asignatura de historia, sobre lo que había ocurrido en el siglo XIX y principios del XX.

Con esta inteligente y avanzada mentalidad del esfuerzo mínimo para desarrollar una actividad y ese espíritu cicatero para lograr industrias eficientes y eficaces ¿cómo podemos esperar que este país resuelva los problemas de empleo? Lo repito una vez más, España tiene un problema de empleo, no de paro. Si me permiten la boutade, un país se podría permitir una población en paro mientras la pudieran sostener otros, la clave está en el empleo, del que aquí carecemos.

Escrito por Pedro Luis Egea Vega

Pedro Luis Egea Vega

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