deberes

 

Al igual que en diciembre esta entrada está escrita antes de conocer los resultados electorales de la jornada. En aquella ocasión, el 21 de diciembre, afirmaba que

El país necesita ilusionarse. Igual que el sector financiero se mueve basado en la confianza, los países avanzan cuando sus habitantes son capaces de ilusionarse, cuando descubren un objetivo común que les haga sobreponerse a las penurias. Porque existen problemas que solo desde el esfuerzo colectivo se logran superar. Y estarán conmigo en que hemos tirado por la borda algunas cuestiones que nos unían y se han abandonado algunos anhelos que nos empujaban.

Creo que está vigente lo dicho entonces y será necesario que el Gobierno que se forme, cualquiera que sea su color, aborde los problemas que aquejan al país con la capacidad para ilusionar a los ciudadanos y enfrentar los que, en mi opinión, son los deberes pendientes más importantes. No hablo de solución, hablo de poner en marcha los mecanismos para solucionar la situación. Los deberes que cito se corresponden con los problemas que nos atenazan y que, en algunos casos, están relacionados entre sí y son, a la vez, causa y consecuencia de otros. Ahí va la lista.

Empleo y salarios

Como he dicho en alguna ocasión anterior España no tiene un problema de paro, tiene un problema de empleo. Porque los expertos se preguntan ¿en que se van a emplear los millones de personas que están desocupadas? Cuando más de 2 millones de personas llevan más de 2 años en busca de empleo es que tenemos un problema estructural muy serio. Porque no podemos olvidar que el paro se ha reducido por los miles que se han marchado del país, ya fueran extranjeros o españoles. Así que no celebremos lo que no es más que un alivio numérico, que no del sistema económico.

El número de activos ha disminuido en los últimos años y el número de ocupados no ha recuperado ni tan siquiera los paupérrimos niveles de 2011. Los contratos de trabajo, algunos de ellos de minutos de duración, con condiciones leoninas en muchos casos reflejan el estado del mercado laboral, basta leer algunas crónicas para darse cuenta de la realidad de lo que estoy hablando.

La tasa de paro en el segmento de menores de 25 años es del 50%, décima arriba o abajo. Imposible que en esas circunstancias se recupere la ilusión de un país. Marcharse del país para ir a trabajar al extranjero no es un drama en sí mismo, mucho menos en los tiempos actuales, lo que me parece un drama es que los jóvenes y no tan jóvenes tengan que marcharse porque no tienen alternativa en su tierra.

A la falta de empleo y al empleo de escaso valor se unen los salarios ínfimos que se están pagando. Los salarios medios más recientes son menores que las pensiones medias más recientes. Esta inequidad es perversa porque nos asegura que el sistema de pensiones actual tiene escaso porvenir, a pesar de las reservas que ya han disminuido más de un 50% desde su nivel máximo de 2011. Muchas personas se conformarían con percibir un salario del 25% del salario medio de la SAREB (Sociedad para la Gestión de los Activos procedentes de la Reordenación Bancaria) que es una entidad cuasi pública y que gestiona los activos que se compran con fondos públicos para asegurar que los bancos sigan adelante. Y no olvidemos que salarios escasos no ayudan al consumo y esta es una sociedad de consumo.

logospartidos2Transparencia y buena administración

Mi madre, a sus 93 años, no soporta el hedor que le llega por las ondas de radio y televisión a su casa y no para de preguntarse ¿qué se podría haber hecho con todo lo que se ha robado y despilfarrado? Porque hay de todo, apropiación y derroche ¿cómo no nos van a pedir austeridad? Es necesaria la puesta en marcha de una administración pública transparente en la que rendir cuentas sea lo habitual y dimitir sea frecuente. Dimitir no es sinónimo de falta o delito, debe ser sinónimo de reconocer que no se ha sabido hacer bien y permitir el paso a otro con la esperanza de que pueda mejorar lo mal hecho.

La corrupción, la mala gestión pública, la ausencia de evaluación de las políticas aplicadas y la falta de la rendición de cuentas deben quedar desterradas de nuestra administración. ¿Sabían que la entidad pública empresarial SEPES no tiene publicadas en su página web las cuentas anuales de 2011, 2012 y 2013?, ¿por qué?

Pensiones

Los mayores de 65 años representan más del 20% de los habitantes del país y otro porcentaje similar corresponde a los que alcanzarán la edad de jubilación en los próximos 15 años. ¿Alguien piensa que el asunto de las pensiones no es una cuestión prioritaria? Las tendencias demográficas no cambian a corto plazo y el asunto de las pensiones está muy vinculado a cuestiones relacionadas con la población y es urgente adoptar medidas en ese sentido, como por ejemplo extender las escuelas infantiles públicas al segmento de 0 a 3 años o el adoptar medidas que aseguren la conciliación entre la vida familiar y la laboral.

Pero el punto más importante está en que siendo nuestro sistema de pensiones un sistema de reparto no es posible mantener por más tiempo un déficit continuado en las cotizaciones que ingresan en el sistema. No es que los números sean tozudos, que son inanimados, es tozuda la realidad y de donde no hay no se puede sacar, así que habrá que llegar a algún acuerdo, duradero en el tiempo, para resolver este problema que es, si me apuran, tan acuciante como el de la falta de empleo con el que está muy relacionado.

Solidaridad

En España ha aumentado la brecha de rentas entre los ciudadanos y ello nos lo confirma el índice de Gini que cada día se acerca más al nivel del 0,40, distanciándose de los niveles que se gastan en los países del centro y norte de Europa y que rondan el 0,30. La redistribución de la riqueza es una cuestión básica para impedir el descuelgue social de una parte de la población y a ello contribuye de manera significativa el mantenimiento de unos niveles aceptables en educación, sanidad y servicios sociales. No es posible continuar con una apuesta por la desnudez educativa, la sinrazón sanitaria y la sordera asistencial.

El mecanismo que más trabaja en pro de la solidaridad es el sistema fiscal que, en los últimos años, ha devenido en una máquina de recaudar para cuadrar, aparentemente, unos presupuestos anémicos y de escaso valor social. El sistema fiscal que tenemos, cuyos defectos se han agravado en los últimos años, no contribuye a resolver el problema del fraude fiscal y no afronta con valentía la función de redistribución que todo sistema fiscal debe llevar en su interior.

Europa

Lo acontecido en Gran Bretaña (UK) demuestra que los populismos campan a sus anchas por Europa. UK no ha votado no a la Unión Europea (UE) por las políticas de austericidio, ha votado no porque no quiere avanzar en la integración de la UE. La UE no se construirá sin cesión de soberanía y estamos en el momento en que algunos países, no solo UK, dudan de si seguir adelante. España debe recobrar el puesto significativo que ocupó en la UE y que perdió hace décadas. Porque no podremos afrontar el futuro desde la soledad, el futuro será posible con más Europa, de otra forma no será.

Legalidad y modernización

El cumplimiento de la ley es algo saludable y puede contribuir a generar actividad económica. Lo crítico no es hacer nuevas normas todos los días, la más de las veces mal escritas y peor desarrolladas. La clave está en hacer normas simples, que sean cumplidas por los ciudadanos y que ese cumplimiento tenga el adecuado reconocimiento social. Ser un país moderno es cumplir con las obligaciones cívicas. Las sociedades que más progresan no son las que tiene más normas ni las que imponen sanciones más elevadas, son aquellas en las que, simplemente, el grado de cumplimiento y aceptación de las normas está abrumadoramente extendido.

Escrito por Pedro Luis Egea Vega

Pedro Luis Egea Vega

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