economía y europa

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Hace años, en el mundo de hoy podría decirse que muchísimos años, cuando una persona compraba en bolsa acciones de una empresa solía depositarlas en una entidad financiera. Y digo depositarlas porque esas acciones eran títulos físicos que ocupaban un espacio físico y, además, la entidad financiera se encargaba de cobrar, en nombre del depositante, los dividendos o acudir a las ampliaciones de capital. Y por todo ello cobraban una comisión denominada “administración y custodia de valores”. Algo lógico, uno hace un trabajo y cobra por ello. Es más, añadiré que en otro tiempo esa comisión era irrelevante, de poca cuantía. Por cierto, hoy en día los títulos físicos no existen y son las entidades emisoras las que remiten al depositario la información de dividendos o de ampliaciones de capital, el depositario casi se ha quedado sin funciones.

¿Cómo se hace Europa? No se crean que es fácil contestar a esta pregunta, pero vamos a intentarlo. Hacer Europa es trabajar para que algo que no es complejo dentro de mi país, no lo sea dentro de Europa. Hacer Europa es que yo pueda conocer desde mi “pequeño” país los precios de un producto en cualquier lugar de mi “nuevo país llamado Europa”; hacer Europa es que yo pueda hacer en mi “nuevo país llamado Europa”, lo que hacía en el anterior sin mayores costes; hacer Europa es ser consciente que una transacción económica se sujeta en mi “nuevo país llamado Europa” a normas homogéneas, independientemente desde donde actúe.

Una forma de hacer Europa es poner en marcha la SEPA (Single Euro Payments Area), que no es un baile regional, o, dicho en nuestro idioma, Zona Única de Pagos en Euros. A dicha SEPA están adheridos los 28 estamos miembros de la Unión Europea (UE) y Suiza, Liechtenstein, Islandia, Noruega y Mónaco. En teoría, desde el 1 de febrero de 2014, los adeudos de domiciliaciones, las transferencias de crédito y las tarjetas de pago, funcionan de la misma forma en todos los países adheridos, tanto para operaciones en el interior de los 33 estados, como en las operaciones entre entidades de distintos estados. Es decir, debería dar lo mismo hacer un pago a una empresa de Bélgica, desde España, que a una empresa de Zamora, desde Cáceres.

Sede de la Bolsa de Madrid

Sede de la Bolsa de Madrid

Pero, en el fondo, muchos europeos no están por la labor de hacer Europa, a pesar de lo cual, estos mismos se dedican a hablar de que la UE no puede competir como un ente sólido, que no cuenta con una política común y que no levantamos las barreras que generan costes innecesarios. Les voy a poner dos ejemplos relevantes de lo que digo, de como no se construye Europa, y ello de forma consciente.

Operar en las bolsas de comercio es un ejemplo paradigmático de una economía de mercado, como es la de la UE, y por ello comprar acciones de empresas que cotizan en cualquiera de las bolsas que existen en la UE debería ser igual de fácil y costoso, cualquiera que sea la bolsa en que se opere y cualquiera que sea el país desde el que se actúe. Pues no. Las entidades financieras españolas cobran unos gastos de administración y custodia de valores (que recuerdo que ya no existen físicamente) ajustados a la bolsa en que se hayan adquirido las acciones.

En concreto y por poner un ejemplo cualquiera, el primer banco por capitalización bursátil de la zona euro, que es español, ya saben el de la llamita, cobra una comisión mínima por administración y custodia de valores de 12 euros al año, perdón, 12,02, si se trata de acciones adquiridas en mercados españoles y una comisión mínima por administración y custodia de valores de 60 euros al año, perdón 60,10, si se trata de acciones adquiridas en mercados europeos ¿razón técnica? Ninguna, ¿justificación? Ninguna. Se llama hacer Europa. Una comisión 5 veces superior si has operado en la bolsa de Ámsterdam sobre una operación en la bolsa de Madrid.

Hoy día, quién más quién menos, muchas personas han realizado una transferencia bancaria electrónica. La entidad financiera prácticamente no hace trabajo alguno, todo lo hace el ordenante. La entidad beneficiaria se limita a recibir, por vía electrónica, la información procedente de la emisora y en consecuencia tampoco hace nada. Claro que estamos hablando de una operación entre dos entidades españolas y para operaciones realizadas desde sucursales situadas en territorio español. Si fuera con una entidad europea o con una sucursal situada en territorio que no sea español, ya no podemos. A esto también se le llama hacer Europa.

De verdad ¿hacemos todo lo posible por hacer Europa? De verdad ¿queremos hacer Europa?

Escrito por Pedro Luis Egea Vega

Pedro Luis Egea Vega

Un comentario en “economía y europa

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