mundo dispar

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Con el manejo de las estadísticas hay que ser muy cuidadoso porque, en ocasiones, ciertos datos esconden realidades dispares que quedan oscurecidas por los titulares, en un mundo cada día más habituado a que un artículo periodístico o de análisis se hace con 140 caracteres, que es lo que se puede escribir en un tuit, y de ahí que los titulares deban ser reducidos, muy reducidos. Pero la realidad no es así y como no cambiemos el paso lo vamos a pasar mal.

Con el comienzo de un año nos llegan, además de regalos, los datos de lo ocurrido en el anterior, que unas veces son regalos alegres y otras carbón. Y el ejemplo no es malo porque el carbón se ha vuelto una pesadilla por aquello de las emisiones de dióxido de azufre que pueden terminar dando lugar a la lluvia ácida. Pero volviendo a nuestros datos del año anterior nos encontramos en estos primeros días con el Índice de Precios de Consumo de diciembre de 2015 y por tanto ya sabemos que ha pasado en el año.

El titular con el que el Instituto Nacional de Estadística (INE) podría haber encabezado la noticia bien pudo ser “ni frío ni calor en la evolución de los precios en 2015”. Y ello porque la variación anual fue del 0,0%. Vamos que, en teoría, estamos donde estábamos. Pues ya les digo que no, de eso nada de nada. Y les aseguro que, aunque les cuenten lo contrario, las pensiones, por poner un ejemplo cualquiera, han perdido poder adquisitivo en 2015. ¡Que alguien nos libre de la demagogia barata!

Al calcular el IPC se manejan, básicamente, dos datos el índice general y el subyacente. El índice general incluye la cesta de productos definida por el INE, según la encuesta de consumo de los hogares, y el índice subyacente es el resultante de excluir del índice general los datos relativos a los alimentos no elaborados y a los productos energéticos. Y en estos momentos en que el petróleo está teniendo esa caída tan brusca de precios (más de un 70% en los últimos 19 meses) el índice de precios subyacente se vuelve muy importante porque nos va a decir si existe aumento de precios o no, más allá de lo que ocurre con la energía. Y existe aumento de precios.

En el siguiente gráfico, cuya autoría es del INE y se incluye en la nota de prensa en que dan cuenta de los datos del IPC de diciembre de 2015, se ve claramente cuál es la evolución del IPC general y el subyacente y a partir de aquí uno se empieza a preguntar muchas cosas. Pero comentemos estos datos, el índice general se mantiene en terreno negativo desde hace casi 18 meses, el periodo en el que el petróleo está cayendo de precio. Y ello es así porque el resto de componentes del IPC no suben con la misma determinación que bajan los productos energéticos. Pero el índice subyacente ha cogido carrerilla desde comienzos de 2015 y se ha mantenido en terreno positivo todo el año, lo que significa que hay subidas de precios, hay encarecimiento del coste de la vida, aunque aún no podamos hablar de inflación en sentido estricto, casi podríamos decir que la deflación ha terminado.

Evolución anual del IPC, indice general y subyacente. INEPor si no lo saben, les informo que el Banco Central Europeo (BCE) tiene un objetivo de inflación para la economía de la Unión Monetaria (UM) del 2% anual. Ya ven que en lo que respecta a España estamos muy lejos de ello, aunque como pueden ver en el siguiente gráfico, también elaborado por el INE, ocurre lo mismo en el resto de la UM. Por eso el BCE sigue inyectando liquidez en el sistema, a ver si animamos la economía y remontamos la situación. Porque, como ya he explicado con anterioridad en otras entradas, mucha inflación es mala, pero ninguna es peor. Hay una cuestión incontrovertible y es que la inflación reduce el valor de las deudas, de ahí que los deudores quieran inflación y los acreedores no, como reduce el valor de los ingresos y por eso los salarios sufren con la inflación.

Índice de Precios de Consumo Armonizado, España y Unión Monetaria. INEPero volviendo al análisis del IPC del 2015 podemos comprobar que los tres grupos más inflacionarios son el de enseñanza, bebidas alcohólicas y tabaco y medicinas. Si ampliamos el foco y nos fijamos en las rúbricas el primer lugar es para los aceites y grasas seguido de la educación universitaria y medicamentos y material terapéutico. Pero hay una rúbrica, transporte urbano, a la que quiero referirme especialmente, pues uno no alcanza a comprender como ocupa ese lugar tan destacado como una de las más inflacionarias. Los principales costes de este sector son el personal y el combustible. Y teniendo en cuenta la caída en los costes energéticos en los 18 meses anteriores y la nula evolución de los salarios en estos años ¿cómo es posible un aumento de precios del 15% en el transporte urbano desde 2011? Hay, como este, más epígrafes curiosos, pero dejo esta referencia porque nos afecta a todos y producen algo de sonrojo ciertos aumentos de precios, vistos con perspectiva.

Hace tiempo, cuando la inflación era algo real, y el incremento de precios venía dado básicamente por el aumento de los precios de los productos energéticos, los expertos nos calmaban hablándonos de la contención de la inflación subyacente. Aunque es evidente que no estamos en un ciclo inflacionista, sí podemos afirmar que tenemos un aumento de precios, según nos dice el índice subyacente, lo que significa que los salarios y pensiones están perdiendo poder adquisitivo, y es preocupante en un entorno de retribuciones muy limitadas.

Escrito por Pedro Luis Egea Vega

Pedro Luis Egea Vega

Un comentario en “mundo dispar

  1. Lázaro González

    Excelente explicación sobre lo que está ocurriendo con la inflación. Qué los salarios y las pensiones han perdido poder acquisitivo es una evidencia que lo notan nuestros bolsillos día a dia

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