salarios e IPT

 

Hace unos días el INE (Instituto Nacional de Estadística) hacía pública por primera vez la operación estadística, que así se denominan, Índice de Precios del Trabajo (IPT), con base en 2008, y referida al periodo 2008-2014. El propio INE dice de él que es “un indicador cuyo objetivo es medir la evolución temporal del precio de la mano de obra, sin que dicha medida esté afectada por los cambios en la calidad y cantidad del factor trabajo. De esta forma, se descuenta el efecto composición, que se debe, entre otros factores, tanto a los cambios en el número de horas trabajadas, en el tipo de contrato, en las características de los trabajadores, como a los deslizamientos por antigüedad y promociones de los trabajadores.” Los medios de comunicación se han hecho eco de la aparición de esta nueva operación estadística para reflejar que los salarios habían descendido en promedio un 0,7% en el periodo 2008-2014 y que, por efecto del aumento del IPC (Índice de Precios de Consumo) la pérdida real de poder adquisitivo de los salarios había sido del orden del 10%.

Como toda nueva operación estadística está sujeta a análisis por los expertos que nos harán saber la bondad del índice y que, a buen seguro, incorporará cambios metodológicos y de elaboración en el futuro para perfeccionarlo, algo habitual. Pero, dicho todo eso, sea bienvenido este índice por lo que a buen seguro nos va a aportar como medida de referencia para un gran número de análisis. Y, para empezar, diré que me ha sorprendido la evolución del índice por sectores de actividad, dada la atención que a lo largo de la crisis se ha prestado a la evolución de los mismos. Veamos la tabla de evolución de este nuevo índice IPT por sectores de actividad que nos proporciona el INE para el periodo considerado, 2008-2014:

Índice de Precios del Trabajo

Fuente: Instituto Nacional de Estadística

Destacan, por el lado positivo, el incremento en el sector de la hostelería, y por el lado negativo, los descensos en la administración pública, la sanidad y la educación. El aumento que se estima en hostelería es muy sorprendente pues las informaciones procedentes de los empleados de dicho sector es que se había producido un estancamiento, cuando no abaratamiento, de los salarios. La caída en administración pública, significativamente en 2012, esperemos que no se corresponda con la no percepción de ciertas pagas, pues se han recuperado con posterioridad. Pero vamos a centrarnos en la sanidad y la educación. El IPC en diciembre de 2014, con base en 2011, nos informaba que los sectores de sanidad y educación eran 2 de los 3 con mayores incrementos de precios, el primero con un 10,6% y el segundo con un 16,3%, con la educación en cabeza. Y, si hacemos caso a IPT, uno se pregunta ¿cómo es posible que aumenten tanto los precios en sectores en que bajan los precios del trabajo, siendo éste el principal componente de sus costes?

Y no terminan las sorpresas con el Índice de Precios del Trabajo en su desglose por sectores. Cuando se analiza por ocupaciones, sí que saltan las alarmas. En el periodo 2008-2014 los directores y gerentes han visto reducir su salario un 7%, lo que contrasta con las informaciones que nos llegan a diario y las experiencias que conocemos de primera mano que nos dicen que los directores no han visto disminuir sus salarios en todo el periodo, muy al contrario, continuamente nos vemos sorprendidos por los medios de comunicación con los aumentos salariales de los grandes directivos. En la misma medida que el aumento estimado de un 3,7% en el salario de las ocupaciones elementales causa sensación por la devaluación salarial en los trabajos de más bajo nivel que se ven día a día en las empresas.

Por esas mismas fechas el INE publicó una información estadística basada en la Encuesta de Población Activa, la que sirve para medir el nivel de paro, que es el Decil de Salarios del Empleo Principal correspondiente a 2015. Para aquellos que no estén familiarizados con la estadística les diré que los deciles son los valores de la distribución que la dividen en diez partes iguales. De tal manera que cuando decimos que el límite inferior del segundo decil es de 680,00 euros estamos diciendo que un 10% de la población asalariada percibe un salario bruto mensual inferior a esa cantidad, de la misma manera que cuando decimos que el límite inferior del décimo decil es 3.424,75 euros estamos afirmando que el 10% de los asalariados perciben un salario bruto mensual superior a esa cantidad. Y ahora que ya hemos citado los límites inferiores de esos dos deciles de salarios de 2015 vamos a ver el resto de valores en los últimos 10 años:

Decil de salarios del empleo principal. 2006-2015Y con estos datos empezamos a comprender mejor la realidad salarial de este país. De tal forma que el límite inferior del décimo decil, el grupo del 10% de asalariados con mayor retribución ha mantenido un aumento constante en el tiempo y es en el año 2015 cuando alcanza la mayor diferencia con el límite inmediatamente inferior, más del 31%. Y también descubrimos que el 50% de los asalariados de este país tienen un salario bruto mensual inferior a los 1.600,00 euros.

En la tabla he sombreado en color verde los valores máximos de cada decil en los 10 años y en naranja el valor mínimo. De tal manera que según subimos de tramo los valores más altos se alcanzan en fechas más recientes. Es curioso que los mayores valores de la serie para los tramos 2, 3 y 4 se alcanzaron allá por 2010 y 2008. Y el valor mínimo para el tramo 2 se alcanza en 2013. Todo ello nos dice que los salarios más bajos se han deprimido durante la crisis y los más altos han aumentado y cuanto más altos han aumentado más. Si tenemos en cuenta que la variación del Índice General de Precios de Consumo fue del 17,7%, entre diciembre de 2005 y diciembre de 2015 según nos informa el INE, pues resulta que solo el 50% de asalariados que percibe los salarios más altos han tenido ganancias en su poder adquisitivo en estos 10 años.

Comparando los datos de los deciles salariales por sectores de actividad, para contratos a jornada completa, y el valor mediano (no confundir con la media) que fue de 1.596,79 euros en 2015, para el conjunto de los asalariados, aquellos no se desvían mucho de ese valor. Lo que significa que para el 50% de los asalariados con salario inferior les da igual el sector de actividad en el que se muevan. Las diferencias significativas se producen en los niveles salariales superiores. Y el sector de la educación es el que tiene el límite inferior del décimo decil más bajo. La retribución de los educadores siempre fue un problema en este país.

Y en la práctica totalidad de los sectores económicos se ha producido un descenso de la retribución para el 30% de los asalariados que se encuentran en la parte inferior de la escala en el periodo 2008-2015. Los asalariados que menos perciben no solo han perdido poder adquisitivo al no recuperar el aumento del coste de la vida, perciben salarios nominales inferiores. No es esto, precisamente, lo que nos dice el nuevo IPT.

Como muestra de lo que hay, no de lo que dicen, les dejo esta referencia, muy actual y que merece la pena leer.

Escrito por Pedro Luis Egea Vega

Pedro Luis Egea Vega

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