subvenciones (y 2)

 

La semana pasada, analizando la información sobre subvenciones que nos ofrece el Portal de Transparencia, nos quedamos hablando de algunas sorpresas que nos ofrecían las subvenciones concedidas por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Hoy empezamos analizando la información del cuidadoso Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, que cada pago mensual de una beca lo convierte en un registro o expediente, al que se le han adscrito ciertos consorcios y fundaciones sin que se sepa muy bien el por qué. Y estas adscripciones tienen consecuencias imprevistas que nos hace pensar que la información que nos facilitan es redundante. El Ministerio de Hacienda y AA.PP. concede una subvención al Consorcio de la Ciudad de Cuenca que, a su vez, registra una serie de subvenciones. Lo han adivinado, el Obispado de Cuenca aparece como uno de los beneficiarios. Lo que llama la atención es que los consorcios de las ciudades de Toledo y de Santiago de Compostela no registran haber concedido subvenciones, ¿en qué han gastado los fondos? No lo sabemos porque no disponemos de las cuentas anuales de estas instituciones.

Lo mismo nos ocurre con la Fundación de Víctimas del Terrorismo, que adscrita al Ministerio del Interior, según el Inventario de Entes del Sector Público Estatal, figura en Hacienda y AA.PP., aquí también se registran las subvenciones dos veces, las que concede el ministerio a la propia fundación y las que concede la fundación a terceros. Fundación que a su vez recibe subvenciones del Ministerio del Interior. Vamos un galimatías con un tema tan serio y delicado.

A veces parece que viendo los datos tan ordenaditos y tan, aparentemente, explicativos pensamos que todo está bien clasificado. Veamos un caso paradigmático de lo que es el desorden administrativo, ese del que nos iban a sacar, igual que del rincón de la historia del que dijeron que nos habían sacado a pasear. Las subvenciones para el funcionamiento de las plantas potabilizadoras de Ceuta y Melilla se atienden desde el Ministerio de Hacienda y AA.PP., las correspondientes a Canarias se atienden desde el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, ¿por qué? Quizá una atención ordenada y desde un mismo centro director permitiría un mejor aprovechamiento. Por cierto, ¿no hay más ayudas a plantas potabilizadoras que las de Canarias, Ceuta y Melilla?

Pero la administración cuida de sí misma. El Instituto Nacional de Administraciones Públicas (INAP) concede subvenciones para planes de formación a 68 organismos de la Administración General del Estado por importe de 6.560.925,56 euros, ¿Este es todo el gasto en formación de esta administración? ¿Para qué sirve registrar de este modo este gasto en formación? Estas subvenciones al subvencionador no las acabo de comprender. Es difícil de comprender porque el círculo es más amplio; la tercera subvención en importancia, analizando expediente a expediente, es la subvención que el Servicio Público de Empleo Estatal le concede al propio INAP por importe de algo más de 51 millones de euros. Nuevas preguntas ¿Tenemos un Servicio Público de Empleo Estatal para subvencionar la formación de funcionarios?

Subvenciones2Y sin salir del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas nos encontramos con las subvenciones para financiar sistemas de transporte terrestre público regulares de viajeros y, sorpréndanse, solo hay 3. El consorcio Regional de Transportes de Madrid, que recibió 127 millones de euros, la Autoridad de Transporte Metropolitano de Barcelona, que recibió 95 millones de euros y la Comunidad Autónoma de Canarias, que recibió 25 millones de euros ¿No hay más lugares en España con transporte terrestre público regular de viajeros? ¿Guardan relación estas subvenciones con el número de habitantes o el número de usuarios?, me temo que no.

Como no podía ser de otra manera el esperpento siempre asoma en todo lo relacionado con nuestra administración pública, veamos un caso singular. Con cargo a la Orden IET/1568/2014, de 27 de agosto, por la que se efectúa la convocatoria correspondiente a 2014 de las ayudas establecidas para el apoyo a agrupaciones empresariales innovadoras con objeto de mejorar la competitividad de las pymes, se han concedido 379 subvenciones por importe de 6.315.263,0 euros, una de las cuales ha ido a parar al Hospital San Juan de Dios ¿Un hospital controlado por una orden religiosa convertido en una agrupación empresarial innovadora? También se la han concedido al Consorcio de la Reserva Mundial de la Biosfera de La Palma del que desconocía que se dedicara a promover la competitividad de las pymes. Conociendo estas subvenciones entiendo el enfado de algún castellano leonés con el ministro Soria.

No puedo dejar de citar al “pobre” Ministerio de Justicia que solo concede dos subvenciones, a través de la Fundación Pluralismo y Convivencia, por importe de 552,01 euros. ¿Pero de qué se nutre la propia fundación? No es posible saberlo. Desde luego su actividad subvencionadora no guarda relación alguna con la que tuvo cuando llegó a conceder ayudas monetarias por más de 4 millones de euros, eso sí era en época de otro gobierno y cuando el Director de la misma era el candidato de PODEMOS a la Presidencia de la Comunidad de Madrid.

Destaquemos otra curiosidad. En estos días se habla mucho del Mobile World Congress y no se cita que la Administración General del Estado subvenciona dicho encuentro con 5 millones de euros. Subvención que pagamos entre todos los ciudadanos del país, así que además de la posible futura alcaldesa de Barcelona, los demás españoles deberíamos poder decir algo al respecto. Por cierto, no consigo localizar las cuentas anuales de la fundación que sustenta el congreso y no puedo asegurar que la cifra de beneficios de 1 millón de euros que dice la fundación haber obtenido en 2014, de la que habla la prensa, sea cierta.

Fundaciones que ganan cantidades de dinero significativas, con relación a los ingresos obtenidos, hospitales que pasan por agrupaciones empresariales, un servicio público de empleo que subvenciona al instituto de la administración pública, expedientes de subvención para conceder 0,01 euro, en fin, falta claridad y me temo que eficiencia en el mundo de las subvenciones. Y no olviden que entre todas ellas no está la asignación tributaria a la iglesia católica que procede de la recaudación del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) a diferencia de las subvenciones que van a las entidades sin ánimo de lucro que desarrollan actividades de interés general consideradas de interés social. La iglesia católica recibió 249 millones de euros en 2014. Para actividades de interés social se destinaron 220 millones de euros, de los que 33,5 millones de euros los recibieron entidades vinculadas a la iglesia católica.

Escrito por Pedro Luis Egea Vega

Pedro Luis Egea Vega

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