aguas, ¿turbias o revueltas?

 

Dicen que las aguas bajan revueltas, y en ocasiones turbias, desde muchos lugares, la economía, el clima social, la situación política, el modelo educativo, el servicio público, en fin, muchos ríos turbulentos fluyendo sobre los ciudadanos, sin orden ni concierto, lo que provoca un gran desconcierto en estos. Pero hoy no quiero contribuir al drama, tiempo habrá para comentar ciertos sinsabores. Hoy voy a hablarles de algo que, según nos enseñaron de pequeños, es incoloro, inodoro e insípido, el agua. La verdad es que tiene color, tiene sabor y algunas veces huele mal.

Hace dos años, en otro blog, analicé la situación del consumo del agua en España, en estas dos entradas, aquí y aquí, al hilo de una encuesta del Instituto Nacional de Estadística (INE) que se elabora regularmente. Y aunque los datos son algo atrasados, conviene revisar la situación periódicamente. Y para ello vamos a aprovechar la Encuesta sobre Suministro y Saneamiento del Agua del INE correspondiente al año 2014, que se ha publicado recientemente. Este seguimiento sobre el uso del agua, no incluye la destinada a usos agrícolas, es muy importante, en mi opinión, o debería serlo, por 2 factores, por una parte, por el cambio climático que está afectando a las lluvias, en cuanto a su frecuencia e intensidad, y, por otra parte, por ser un reflejo de la evolución del aprovechamiento que hacemos de los recursos naturales.

Antes de entrar en el análisis de la información que nos ofrece el INE conviene explicar algunos conceptos que se usan en la estadística. Se entiende por agua suministrada aquella que es vertida a la red y que, a su vez, se divide en dos grupos, la registrada, que es aquella que es medida en los contadores de los consumidores, y la no registrada. A su vez el agua no registrada se divide en dos grupos, las pérdidas reales, debidas a fugas, roturas y averías en la red de suministro, y las pérdidas aparentes, que incluye los errores de medición, los fraudes y los consumos autorizados no medidos. Razonablemente, en una sociedad avanzada y en la que deberíamos tratar el agua con el mayor cuidado posible, las pérdidas deberían reducirse año a año. Hechos como el ocurrido en Benalmádena hace unos días no se deben dar en el siglo XXI.

Para elaborar el análisis también he utilizado la información que nos ofrecen la Asociación Española de Abastecimiento de Agua y Saneamiento y la Asociación Española de Empresas Gestoras de los Servicios de Agua Urbana en su XIV Estudio Nacional de Suministro de Agua Potable y Saneamiento en España con datos de 2014. En este estudio se informa que las distintas empresas y servicios municipales facturaron en ese año por el agua urbana 6.500 millones de euros, aproximadamente. Una cifra que da cuenta de la importancia del sector. Un sector en el que el suministro de agua potable se lleva a cabo, en un 34% por entidades o empresas públicas, un 34% por empresas privadas, un 22% por empresas mixtas y un 10% por servicios municipales.

Y como en tantas cosas en esta vida el precio influye en los niveles de consumo, aunque también podríamos hablar de niveles de derroche. Ya sé que muchos se escudarán en las deficiencias de los datos estadísticos, pero como es seguro que se viene incurriendo en los mismos errores año tras año, ello hace que aquellos no sean relevantes a estas alturas. Porque las disparidades de consumos y de precios que vamos a ver son muy amplias entre unos territorios y otros. Y, repito, los datos analizados no incluyen el agua destinada a la agricultura.

Empecemos por ver cuál es la evolución del suministro de agua a la red en los años 2010 a 2014.

Agua Suministrada 2010-2014En todos los territorios, en el periodo considerado, excepto en Baleares y Canarias, se ha reducido el volumen de agua suministrada, lo que es una buena noticia, pero no por igual para todos. El aumento en esas dos zonas, espectacular el de Baleares, debe estar relacionado con el turismo, lo que debe llevar a este sector a estudiar medidas para favorecer el ahorro. Las 3 comunidades autónomas con mayor nivel de reducción en el suministro de agua son País Vasco, La Rioja y Navarra, en las que también puede haber influido la recesión padecida en la industria en estos años.

Pero hay un capítulo que incide en gran manera en la reducción del suministro de agua a la red pública y es el agua suministrada y no registrada, en la que están las fugas, las avería, los fraudes y los consumos autorizados sin registro. Pues bien, en el gráfico que sigue a continuación podemos ver, de manera comparativa, el valor relativo de dicha magnitud sobre el total suministrado en 2010 y 2014.

Agua No Registrada 2010-2014Están marcadas en rojo aquellos valores relativos que en 2014 ha sido superiores a los correspondientes a 2010 y en verde las dos únicas comunidades autónomas, Madrid y Murcia, que han conseguido bajar del 20% de agua no registrada sobre agua suministrada. El incremento en Ceuta y Melilla no tiene razón de ser, salvo porque se esté produciendo un masivo fraude, consecuencia de un problema social de primera magnitud.

Pero es que tampoco tienen sentido los grandes incrementos que se han producido en Canarias, La Rioja y Cantabria. El aumento del agua no registrada es consecuencia de una falta de atención sobre la red de suministro. Red de suministro de la que el estudio de las asociaciones citadas anteriormente nos avisa de su envejecimiento por falta de inversión en su renovación y adecuación. La evolución para el conjunto del país en estos 5 años no podemos decir que haya sido positiva. Quizá un adecuado plan de inversión en mejorar la red de suministro permitiría avanzar en ahorros en el consumo de este bien escaso y tan importante para todos, a la vez que ayudaría a resolver nuestro problema de empleo.

Veamos, por último, el consumo por habitante y el precio del agua, también por comunidades autónomas, en el que se han clasificado los valores según el orden del precio del m3 de mayor a menor.

Agua relación precio-consumo 2014Del cuadro anterior no podemos concluir que exista una correlación entre el precio del agua y el consumo por habitante y día, es cierto que el menor precio coincide con la comunidad autónoma que tiene el mayor consumo, Castilla y León, pero también es cierto que algunos datos de consumo no responden a la realidad. Digo esto porque los datos de consumo se calculan sobre agua registrada, que como hemos visto antes es una parte del agua suministrada a la red pública, y hay zonas en las que el agua no registrada es una parte muy importante del agua suministrada y además en aumento. Y se observa que no todo es precio, obsérvese el caso de País Vasco y Cantabria, precios idénticos y consumo dispares.

Los datos vistos, que podrían llevar al consuelo de que el agua suministrada a la red ha disminuido un 1,5% sobre el año anterior, y en la que el precio ha aumentado un 3,3% en el mismo periodo, nos muestran un país muy diverso y disperso en cuanto a los precios y en cuanto al esfuerzo por reducir los niveles de fugas, averías y fraudes. Y es que hay que poner coto al consumo desmedido, especialmente en zonas turísticas, a las pérdidas sin control y a unos precios que, en algunos lugares, suenan a insuficientes. Pues esto último contribuye a una red de suministro mal atendida que provoca más averías, fugas y fraudes de los razonables. Sin olvidar que el precio resultante puede no ser derivado de una mejor gestión y mayor inversión sino de una mayor privatización del suministro, algo en permanente discusión al no probar las ventajas de ese proceso. El suministro por empresas privadas y mixtas es de más del 54%, en 2008 era del 46%.

Escrito por Pedro Luis Egea Vega

Pedro Luis Egea Vega

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